Nuevas enfermedades como consecuencia del cambio climático

Nuevas enfermedades como consecuencia del cambio climático

Nuevas enfermedades como consecuencia del cambio climático
Nuevas enfermedades como consecuencia del cambio climático

La aparición de nuevas enfermedades infecciosas, en nuevos lugares de la Tierra, y en nuevos seres vivos, como el virus del Nilo Oriental o el Ébola, son consecuencia del cambio climático según un artículo publicado hoy en la revista Philosophical Transactions de la Royal Society B por el zoólogo Daniel Brooks, quien advierte que debemos esperar la aparición de nuevas enfermedades debido a que el cambio climático cambia el hábitat de cultivos, animales y seres humanos, atrayendo a nuevos patógenos a los que nunca antes habían sido expuestos.

Brooks y su colega Eric Hoberg han observado personalmente cómo el cambio climático ha afectado a muy diferentes ecosistemas. Durante su carrera, Brooks se ha centrado principalmente en los parásitos que habitan en los trópicos, mientras Hoberg ha trabajado principalmente en las regiones árticas.

Cada uno de ellos ha observado la llegada de especies que no habían vivido previamente en esa zona y la desaparición de otras, dijo Brooks.

Brooks y Hoberg piden un “cambio conceptual fundamental” reconociendo que los patógenos conservan capacidades genéticas ancestrales que les permite adaptarse a nuevos anfitriones rápidamente.

De hecho, los nuevos anfitriones son más susceptibles de infectarse y enfermar, dijo Brooks, porque todavía no han desarrollado resistencia al nuevo patógeno.

“Tenemos que admitir que no estamos ganando la guerra contra las enfermedades emergentes”, dijo Brooks. “No nos estamos anticipando a ellas. No estamos prestando atención a su base biología, de donde podrían provenir y el potencial de introducción de nuevos patógenos.”

El impacto ambiental de los pesticidas

El impacto ambiental de los pesticidas

El impacto ambiental de los pesticidas
El impacto ambiental de los pesticidas

El impacto ambiental de los pesticidas consiste en los efectos de los pesticidas sobre las especies para las que no fueron concebidos. Más del 98% de los insecticidas rociados y el 95% de los herbicidas llegan a un destino distinto a los de sus especies objetivo, ya que se pulverizan o se propagan a través de campos agrícolas enteros. Las filtraciones pueden llevar a los pesticidas al medio acuático mientras que el viento puede transportarlos a otros campos, áreas de pastoreo, asentamientos humanos y zonas sin desarrollar, pudiendo afectar a otras especies. Otros problemas surgen de la mala producción, el transporte y las prácticas de almacenamiento. Con el tiempo, la aplicación repetida aumenta la resistencia de las plagas, mientras que sus efectos sobre otras especies pueden facilitar el resurgimiento de la plaga.

Cada clase de pesticida o plaguicida conlleva un conjunto específico de precauciones ambientales. Tales efectos indeseables han llevado a muchos pesticidas a ser prohibidos, mientras que las regulaciones han limitado y / o reducido la utilización de otros. Con el tiempo, los plaguicidas en general se han vuelto menos persistente y específicos para más especies, reduciendo su huella ambiental. Además las cantidades de plaguicidas aplicados por hectárea han disminuido, en algunos casos en un 99%. Sin embargo, la propagación mundial del uso de plaguicidas, incluyendo el uso de plaguicidas antiguos / obsoletos que han sido prohibidos en algunos paises, se ha incrementado en general.

La agricultura y el medio ambiente
La llegada de los seres humanos a un área, para vivir o para desarrollar la agricultura, necesariamente tiene impactos ambientales. Estos van desde simples hacinamientos de las plantas silvestres en favor de las cultivadas, como la reducción de la biodiversidad mediante la reducción de la disponibilidad de alimentos de las especies nativas, que pueden propagarse a través de las cadenas alimenticias. El uso de productos químicos agrícolas, como fertilizantes y pesticidas magnifican esos impactos. Aunque los avances en la agroquímica han reducido los impactos, por ejemplo, mediante la sustitución de los productos químicos de larga duración, con los que se degradan de forma fiable, incluso en el mejor de los casos siguen siendo considerables. Estos efectos se ven aumentados por el uso de las sustancias químicas más antiguas y malas prácticas de gestión.

Aire
Los plaguicidas pueden contribuir a la contaminación del aire. La dispersión de los pesticidas se produce cuando los pesticidas en suspensión en el aire en forma de partículas son transportados por el viento a otras áreas, lo que podría contaminarlas.

Agua
Hay unas vías principales a través de las cuales los pesticidas llegan al agua: que caigan fuera de la zona prevista cuando se pulverizan, al filtrarse a través del suelo, o pueden ser derramados, por ejemplo de forma accidental o por negligencia. Es posible que también lleguen al agua al erosionarse el suelo.

Suelo
Muchos de los productos químicos usados en los pesticidas son contaminantes persistentes del suelo, y sus efectos pueden perdurar durante décadas y afectar negativamente a la conservación del suelo.

Efecto sobre las plantas
La fijación del nitrógeno, indispensable para el crecimiento de las plantas superiores, se ve obstaculizado por la presencia de pesticidas en el suelo.

Efecto sobre los animales
Los animales, incluidos los seres humanos, pueden ser envenenados por los residuos de los plaguicidas que permanecen en los alimentos, por ejemplo, cuando los animales salvajes entran en campos pulverizados o zonas cercanas poco después de la pulverización.

Cómo eliminar los pesticidas de la fruta y verdura no ecológica

Cómo eliminar los pesticidas de la fruta y verdura no ecológica

Cómo eliminar los pesticidas de la fruta y verdura no ecológica
Cómo eliminar los pesticidas de la fruta y verdura no ecológica

Las frutas y verduras que consumimos hoy, desgraciadamente, contienen una gran cantidad de pesticidas y productos químicos. Algunas frutas, además, contienen ceras o abrillantadores para que resalten de entre las otras. Lo mejor que puedes hacer es comprar productos ecológicos, pero si no puedes, te enseñamos una fórmula para eliminar los residuos de todos estos químicos dañinos. Es muy sencilla.

Cuando regreses de hacer tus compras, esto es lo que puedes hacer:

Remoja las frutas y verduras en agua en un ratio de 4:1 de agua y vinagre. Es decir, una parte de vinagre por cuatro de agua. Luego agrega ¼ de taza de bicarbonato y el jugo de 1 limón. Deja remojar mínimo 20 minutos. En ocasiones se verá una nube opaca que flota en el agua y residuos en el fondo.

También puedes hacer la siguiente fórmula y guardarla en un rociador dentro del frigorífico para tenerlo siempre a la mano. (No es necesario enjuagar después.)

– 1 taza de agua

– ¼ de taza de vinagre blanco o de manzana

– 2 cucharadas de bicarbonato de sodio puro

– jugo de 1 limón

Mezcla todos los ingredientes en tu rociador y utilízalo cada vez que compres un vegetal no orgánico.

Fuente: ecoosfera

Cómo reciclar el aceite de cocinar

Cómo reciclar el aceite de cocinar

Cómo reciclar el aceite de cocinar
Cómo reciclar el aceite de cocinar

El aceite de cocinar usado se puede reciclar, en vez de tirarlo por el desagüe. Es una acción sencilla que favorece la protección del medio ambiente por partida doble porque estaremos evitando la contaminación de los ríos, suelos y tuberías, al mismo tiempo que abrimos la puerta de la creatividad.

Aceite de oliva ecológico

http://www.productosecologicossinintermediarios.es/Aceite-de-oliva

Aceite de oliva ecológico de la mayor calidad.

Beneficioso para nuestra salud y cuidadoso con el medio ambiente.

Como los datos hablan por sí solos: un solo litro de aceite de cocinar es capaz de contaminar mil litros de agua. Con este dato deberíamos sentirnos en la obligación de reutilizarlo. Aunque todavía queda un largo camino por recorrer, cada vez más ciudades ponen en marcha algún sistema de recogida del aceite usado para su posterior reciclaje. Las posibilidades son diversas y muy creativas. Los consumidores son esenciales, tanto para reciclar como para que se implanten en sus municipios estos sistemas. Y si aún no ha llegado a tu municipio puedes crear diversos productos ecológicos, como jabones.

El impacto ambiental del aceite

Echar el aceite doméstico usado por el fregadero puede causar un importante impacto ambiental. Se calcula que dos tercios del oro líquido acaba en las alcantarillas produciendo atascos en tuberías, grandes labores en las plantas de tratamiento de aguas residuales. Se estima que cada consumidor genera al año unos cuatro litros de aceite doméstico usado.

¡Imagina la de litros que se podrían ir por el desagüe!. Esta contaminación se puede evitar con el reciclaje. Además en el caso concreto del aceite, una práctica ecológica tiene muchas posibilidades y beneficios. Con un litro de aceite vegetal se consigue un litro de un biocombustible para motores diésel. La ventaja es doble: se evita su impacto en la naturaleza y se crea una alternativa para reducir el uso de los combustibles fósiles convencionales. ¿Dónde llevarlo? Existen plantas industriales específicas para consumirlo.

Otro modo de reciclarlo es llevar los litros de aceite a los puntos limpios. El aceite que se puede reciclaren estos contenedores urbanos es el vegetal sobrante de la cocina, de frituras, grasas y asados, de alimentos enlatados, manteca de cerdo, o grasas estropeadas y caducadas. El aceite de motor, grasas industriales o aceites con bases de petróleo serán reciclado por los propios fabricantes según están obligados por la ley.

Los usos del aceite reciclado

El aceite usado tiene otras muchas aplicaciones. Desde la industria cosmética a la farmacéutica reutilizan el aceite para elaborar abonos, barnices, cera, cremas, detergentes, jabones, lubricantes, pinturas, velas, etc. Una práctica ecológica que simplemente se basa en la vida rural, pues no hace muchos años ya se aprovechaba en las casas para elaborar jabón casero.

Cómo hacer jabones ecológicos caseros

El proceso en frío para fabricar jabones caseros constituye una forma excelente de aprovechar el aceite que se deshecha después de la fritura, al mismo tiempo que se protege el medio ambiente, evitando la contaminación que estas grasas producirían, de otro modo, en los lechos de mares y ríos. Colabora con la ecología y contribuye con tu bolsillo, aprendiendo esta simple receta de jabón ecológico casero.

Si pones en práctica esta receta para hacer jabones ecológicos caseros, no sólo estarás contribuyendo con tu economía hogareña, sino que estarás protegiendo el medio ambiente. Aunque te parezca sorprendente el aceite que deshechas de la fritura, puede llegar a dañar gravemente el lecho de los ríos y mares, donde vaya a parar, afectando la vida de peces y plantas acuáticas.

Esta es una manera ideal de reutilizarlo, cuidando la ecología y conservando tu dinero. Cualquier aceite de cocina usado sirve para hacer jabones ecológicos caseros mediante el proceso en frío, si previamente lo cuelas.

Recomendaciones

  • Trabaja en un ambiente bien ventilado.
  • Usa guantes y gafas protectoras, ya que la soda caústica es un material muy corrosivo, que no debe entrar en contacto con tu piel.
  • No utilices recipientes metálicos para realizar la preparación y revuelve la mezcla con la ayuda de un palo.

Receta para hacer jabón ecológico casero

Ingredientes

  • aceites usados y colados, 2 1/2 litros
  • agua, 2 1/2 litros
  • soda caústica, 1/2 kilo

Preparación

  • Diluye la soda cáustica en el agua, agregándola lentamente y con mucho cuidado ya que puede producir vapores muy tóxicos. Se producirá una reacción química que liberará calor y que necesitará algunas horas para enfriarse. A este preparado se lo conoce como lejía caustica.
  • Vierte lentamente el aceite sobre la lejía cáustica, removiendo en forma constante y en el mismo sentido, para evitar que se corte el jabón.
  • Calienta la mezcla en un recipiente hasta alcanzar la temperatura de ebullición y mantiene durante dos horas para que se produzca la saponificación.
  • Agrega los colorantes naturales y los aceites esenciales para aromatizar los jabones, cuando la mezcla baje a la temperatura de 40ºC.
  • Vuelca en los moldes y deja endurecer durante aproximadamente un mes.

Fuente: diarioecologia.com

Reducir, Reutilizar y Reciclar después, en ese orden

Reducir, Reutilizar y Reciclar después, en ese orden

Reducir, Reutilizar y Reciclar después, en ese orden
Reducir, Reutilizar y Reciclar después, en ese orden

Reducir, Reutilizar y Reciclar, las tres R necesarias para limitar el impacto medioambiental de nuestro estilo de vida actual.

El actual sistema capitalista en el que nos encontramos, es una sociedad adicta a lo nuevo. La obtención de lo nuevo es igual a desechar lo viejo; esto conlleva la creación colateral y constante de residuos. El reciclaje por sí solo no es la respuesta, de hecho, es lo último que deberíamos hacer. Antes de llegar a ese punto, primero tenemos que reducir nuestro consumo para evitar los desperdicios y luego ver si hay una manera en que podemos usar de nuevo el artículo con un propósito diferente o cambiarlo a una versión reutilizable. Es por ello que las tres R están estructuradas así, no como conceptos separados o complementarios, sino como un procedimiento secuencial diseñado para minimizar el impacto de nuestra forma de vida actual sobre la tierra.

Primero Reducir, es el más importante de todos. Comience con la fruta madura, los residuos de los artículos de gran consumo, para los que existen alternativas saludables para el medio ambiente, por ejemplo, comprar una botella de agua rellenable y llevarla cuando salga de casa, utilice objetos de tela en vez de papel para pañales, servilletas y platos. Ejerza su poder de compra como consumidor y evite cualquier cosa que usted crea que tiene mucho envoltorio. Se estima que el 38% de los residuos procede sólo de los  envases.

Reutilizar a continuación, es hora de ponerse creativo y pasar un buen rato. Con los frascos de mermelada y las botellas viejas se pueden fabricar unos envases excelentes. Tómese el tiempo para donar su ropa vieja, libros y DVDs a la caridad. Por último, si usted tiene un jardín, piense en el compostaje de los residuos de los alimentos. Si van a un vertedero, los residuos de los alimentos hacen que la tierra sea inutilizable debido a la acumulación de metano. Si los reutiliza en su jardín se crea un ambiente rico para plantas y micro-organismos. ¿Cuál podría ser una opción más simple que esa?

Finalmente Reciclar, y hacerlo correctamente. Separar el vidrio y llevarlo al contenedor, lo mismo con los plásticos. Con este último asegurarse de que el plástico es reciclable ya que no todos los tipos lo son y los errores pueden crear residuos no aprovechables.

En términos de impacto ambiental, la sociedad está todavía tratando de ponerse al día con ella misma, y ​​parece ser que esto durará mucho tiempo todavía. Así que, mientras tanto, es responsabilidad de cada uno de nosotros poner nuestro granito de arena y esto implica las tres R, en el orden correcto, Reducir, Reutilizar y Reciclar.