Aceite de cáñamo ecológico. Descubre sus propiedades y beneficios para la salud

Aceite de cáñamo ecológico. Descubre sus propiedades y beneficios para la salud
Aceite de cáñamo ecológico. Descubre sus propiedades y beneficios para la salud

Obtenido de las semillas de la planta del cáñamo, el aceite de cáñamo ecológico es un tipo de aceite vegetal que se puede usar para cocinar y preparar los alimentos. Es un derivado de la planta del cáñamo que no es una droga, a diferencia de la marihuana, que también procede de la planta del cáñamo. El aceite es bajo en grasas saturadas y contiene ciertos nutrientes. También puede tener beneficios para la salud, por lo que merece la pena incluirlo en su plan de alimentación saludable.

Contenido de grasas
Una cucharada de aceite de cáñamo ecológico contiene 14 gramos de grasa, de los cuales sólo 1 gramo está saturada. Este bajo contenido de grasa saturada es un beneficio principal de utilizar el aceite de cáñamo en lugar de grasas animales como la manteca y la mantequilla. Mantener el consumo de grasas saturadas a menos del 7 por ciento de su consumo total de calorías es una manera de reducir su riesgo de tener el colesterol alto y padecer enfermedades del corazón. El aceite de cáñamo ecológico también contiene ácidos grasos que pueden ayudar a reducir su riesgo de enfermedad cardíaca, según un artículo de 2014 publicado en el “Journal of Agricultural and Food Chemistry”.

Nutrientes en el aceite de cáñamo ecológico
El aceite de cáñamo contiene todos los aminoácidos esenciales.Los aminoácidos esenciales ayudan a mantener las proteínas en su cuerpo, lo cual puede prevenir la pérdida muscular. El aceite de cáñamo proporciona pequeñas cantidades de vitaminas y minerales, incluyendo calcio, potasio, magnesio, cobre, ácido fólico y vitaminas B-6 y E.

Beneficios potenciales sobre la salud
Los ácidos grasos presentes en el aceite de cáñamo ecológico ofrecen ciertos beneficios para la salud. Por ejemplo, el aceite contiene sitosterol, que puede ayudar a reducir el colesterol. También contiene tocoferoles, los cuales tienen propiedades antioxidantes que ayudan a prevenir el daño celular y el cáncer. El aceite de cáñamo también contiene una proporción de 3 a 1 entre los ácidos grasos omega-3 y los ácidos grasos omega-6, lo que puede ayudar a reducir su riesgo de padecer cáncer, inflamación y coágulos de sangre. Los ácidos grasos también promueven la función normal del cerebro.

Aceite de cáñamo ecológico en su dieta
El aceite de cáñamo ecológico tiene un sabor a nuez que mejorará muchas recetas. Úselo en la mayoría de los alimentos o recetas en los que normalmente usaría aceite de oliva. Sin embargo, el aceite de cáñamo pierde calidad y sabor si se calienta a temperaturas superiores a 60 grados centígrados, por lo que no es adecuado para freír alimentos. Utilice el aceite de cáñamo para saltear verduras o para hacer aderezos para ensaladas caseras.

Aceite de Baobab: ¿Qué es este exótico ingrediente de belleza?

Aceite de Baobab

Al leer los ingredientes en las etiquetas de los productos de belleza ecológicos, encontrará el “aceite de baobab”, pero ¿Qué es exactamente?.

Como consumidores conscientes, les gustaría conocer los ingredientes que componen los productos que utilizan para la piel y el cabello, especialmente los más desconocidos. El aceite de Baobab puede aparecer en sus productos, junto con otros aceites más conocidos como el de jojoba (en realidad, técnicamente no es un aceite), pero exactamente ¿cómo se obtiene este aceite exótico?.

El aceite de Baobab se extrae de las semillas de los frutos que florecen en los árboles baobab. Estos viejos árboles (algunas especies tienen más de mil años ) son nativos de África y cuentan con gruesos troncos y ramas delgadas. Las flores de los árboles baobab florecen una vez al año y, curiosamente se abren por la noche. Una vez polinizadas por murciélagos, abejas y avispas, las flores producen frutos o vainas, que alojan las semillas utilizadas para obtener el preciado aceite de baobab.

La mayoría de los productos de belleza ecológicos utilizan el aceite sin refinar, que se extrae por prensado en frío de las semillas, dejando todo el aceite en bruto, sin aditivos. Se trata de in aceite que resulta seguro para usarlo directamente sobre la piel y no se evapora como los aceites esenciales.

Este aceite enriquecedor nutre y mejora la elasticidad de la piel y suaviza la piel seca. El aceite de Baobab contiene vitaminas hidratantes A, D, E y F, que ayudan a rejuvenecer las células dañadas de la piel. También es rico en ácidos grasos omega, el aceite de baobab hace maravillas contra el envejecimiento de la piel mediante la lucha contra los radicales libres. También es uno de los productos favoritos de belleza, ya que se absorbe por la piel y el cabello sin problemas, sin dejar residuos grasos.

El aceite de Baobab es a menudo utilizado en pequeñas cantidades en productos de belleza. Se puede comprar en botella, aunque es posible que desee considerar la sostenibilidad de estos árboles antes de hacerlo, ya que el baobab sólo crece en África.

Los alimentos fritos no son un riesgo para el corazón si se utiliza el aceite adecuado

Los alimentos fritos no son un riesgo para el corazón si se utiliza el aceite adecuado

Un error común en la dieta de muchas personas, como consecuencia de la desinformación en los medios de comunicación, es el miedo a las grasas. Si todavía albergan preocupaciones sobre el consumo de cualquier tipo de aceite por temor a que tendrá un ataque al corazón, no tema más. Un estudio reciente realizado en España encontró que el consumo de alimentos fritos en aceite de oliva o aceite de girasol no causa enfermedades del corazón.

Estudio español se centra en el estilo de la cocina española
El estudio, publicado en el British Medical Journal, considera que los factores de riesgo cardíaco asociado con el consumo de alimentos fritos no se aplican a los alimentos cocinados en aceite de oliva y girasol. “En un país mediterráneo, donde los aceites de oliva y girasol son las grasas más utilizadas para freír, y donde grandes cantidades de alimentos fritos se consumen tanto dentro como fuera de casa, no se observó asociación entre el consumo de alimentos fritos y el riesgo de enfermedad coronaria o la muerte “, concluyeron los investigadores, dirigidos por Pilar Guallar-Castillón de la Universidad Autónoma de Madrid, en su artículo.

Guallar-Castillón y su equipo se basó en datos de 40.757 adultos españoles de entre 29 y 69 años que participaron en el estudio EPIC (Investigación Prospectiva Europea del Cáncer y en el estudio de la nutrición), un estudio a gran escala de la dieta, la salud y estilo de vida que incluía a casi medio millón de participantes de diez países europeos. Ninguno de los participantes del estudio fueron diagnosticados con la enfermedad cardíaca antes del inicio del estudio. Los sujetos del estudio fueron entrevistados sobre su dieta y los métodos de cocción. Los sujetos también suministraron información detallada sobre la forma en que cocinaban sus alimentos y si utilizaban aceite de girasol o de oliva, los dos aceites de cocina más populares de España. Luego, los investigadores dividieron a los participantes en grupos estadísticos de acuerdo a la cantidad de alimentos fritos que consumían.

Once años después de que el estudio comenzó, 606 eventos de enfermedad coronaria y 1.135 muertes (por cualquier causa) se han producido entre los sujetos del estudio. Los investigadores compararon estos datos con los registros sobre los cuales los sujetos consumieron las mayores cantidades de alimentos fritos. Después de ajustar factores como el IMC, presión arterial alta y otros factores de riesgo, los científicos no encontraron correlación entre los eventos de enfermedad cardiaca o muerte y mayores niveles de consumo de alimentos fritos. No encontraron ninguna diferencia en los resultados de salud entre las personas que utilizan el aceite de oliva y los que utilizan el aceite de girasol para freír sus alimentos.

Los resultados del estudio no se aplican a la comida rápida
Los autores del estudio subrayaron que su estudio está influenciado por el estilo español de cocina que se basa en aceite de oliva o de girasol. Señalaron que en otro país donde los aceites sólidos se utilizan para freír, las consecuencias sanitarias del consumo de alimentos fritos, no sería muy diferente. En un editorial que acompaña el artículo, Michael Leitzmann, de la Universidad de Regensburg en Alemania, escribió que el estudio español ayuda a desmentir el mito de que “freír los alimentos es en general malo para el corazón.” Leitzmann, sin embargo, añadió que esto “no significa que las comidas frecuentes de pescado y patatas fritas no tendrán consecuencias para la salud.”

Aceite de palma: así daña al medio ambiente

Aceite de palma- así daña al medio ambiente
El aceite de palma se utiliza en uno de cada dos productos de supermercado bajo la etiqueta “grasa o aceite vegetal”. Su alto contenido en grasas saturadas no lo hace recomendable para la salud, pero tampoco lo es para el medio ambiente. Su cultivo intensivo en países como Indonesia y Malasia ha provocado la destrucción de grandes bosques tropicales, ha puesto en peligro de extinción a gran cantidad de seres vivos, como el orangután, ha incrementado las emisiones de CO2, implicadas en el cambio climático, y ha dañado los hábitats de las zonas de cultivo.

Por qué se ha extendido el aceite de palma

El fruto de la palma produce hasta diez veces más aceite vegetal en el mismo espacio que la soja o el girasol. El aceite de soja y de palma reúnen el 60% de la producción mundial. Por ello su uso se ha extendido: uno de cada dos productos del supermercado, como margarina, cereales, patatas fritas, dulces, jabones, cosméticos, etc., lo lleva, según un informe de la organización conservacionista WWF. Su uso creciente como biodiésel también ha incrementado su producción, señala la ONG Amigos de la Tierra.

Los consumidores no son conscientes de que usan productos con este aceite, ya que las etiquetas lo citan con un genérico “grasa o aceite vegetal”. Además de no ser muy saludable por su alto contenido en grasas saturadas, provoca graves daños para el medio ambiente.

Principales impactos medioambientales

Aumento de la deforestación: según WWF, es más barato y productivo sustituir bosques que plantar en áreas degradadas. El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) asegura incluso que se han creado de forma ilegal plantaciones en áreas naturales protegidas, como parques nacionales. Un estudio de la Universidad de Princeton y el Instituto Federal Suizo de Tecnología calcula que entre 1990 y 2005, entre el 55% y el 60% de la expansión de este cultivo en Malasia e Indonesia, los dos principales productores mundiales con el 80% del total, se hizo a costa de bosques tropicales. El PNUMA señalaba en 2007 que estas plantaciones eran la principal causa de deforestación en estos dos países. El problema además podría ser más grave de lo que se estima. El informe de WWF asegura que estas plantaciones se consideran en Malasia como bosques.

Pérdida de biodiversidad: la palma solo crece en las zonas tropicales, lugares de gran biodiversidad. Los cultivos tienen un fuerte impacto. Desplazan a gran cantidad de seres vivos que habitaban los bosques o provocan su desaparición, eliminan corredores naturales, dañan puntos calientes de biodiversidad y aíslan poblaciones de especies, de manera que dificultan o impiden su reproducción y merman su diversidad genética. El uso indiscriminado de pesticidas, de trampas y vallas eléctricas o el disparo a los animales que entran en los cultivos también ha sido muy perjudicial. En 1900 había unos 315.000 orangutanes; en la actualidad menos de 50.000, aislados en pequeños grupos que podrían extinguirse en una década. Pero no son los únicos: tigres, rinocerontes, elefantes, tapires u osos, sin olvidar el resto de especies de insectos, aves, plantas o microorganismos, corren un grave peligro de extinción.

Incremento del cambio climático y la contaminación del aire: los bosques actúan como “sumideros de carbono”, ya que retienen el dióxido de carbono (CO2), uno de los principales gases de efecto invernadero (GEI) implicados en el calentamiento global. Con la quema de los bosques para sustituirlos por cultivos de palma, se libera el CO2 que tenían. WWF señala que los incendios forestales de 1997 en Indonesia pudieron ser una de las principales causas mundiales de emisiones de CO2. Aquel año fue el de mayor emisión de este GEI desde que se comenzó a registrar en 1957. Los incendios se convirtieron entre 1997 y 2002 en la principal causa de contaminación del aire de Indonesia y Malasia, con los consiguientes daños para la salud de sus habitantes. El humo era tan intenso que los aeropuertos tuvieron incluso que cerrar varios días.

Destrucción y deterioro de hábitats: Karmele Llanos, de la ONG Internacional Animal Rescue, se encuentra en Indonesia para salvar a los orangutanes. Afirma que los cultivos de palma se han convertido en este país en la causa principal de la destrucción de su hábitat. Además de los impactos citados, provocan erosión y empobrecimiento del suelo, sequías, contaminación por el uso de pesticidas y abonos industriales, así como conflictos con las comunidades indígenas locales.

Fuente: ALEX FERNÁNDEZ MUERZA. consumer.es

Aceite de oliva y ácidos grasos mejoran la función arterial.

Aceite de oliva

El aceite de oliva y otros alimentos ricos en ácidos grasos monoinsaturados mejoran la función arterial en personas mayores, frente a otras dietas bajas en grasas o ricas en grasas saturadas, según un estudio llevado a cabo por la Unidad de Lípidos y Arteriosclerosis del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba. El trabajo se ha publicado en el número de febrero de “American Journal Clinical Nutricional”, considerada la revista clínica más importante sobre nutrición.

La investigación, que ha analizado cómo puede influir la alimentación en el envejecimiento normal del sistema circulatorio de las personas mayores, demuestra los “efectos beneficiosos” derivados de la dieta mediterránea sobre la función arterial de este grupo poblacional. El estado de las arterias en estas personas, el principal indicador que se ha tenido en cuenta en el trabajo, ayuda a predecir el posible desarrollo de problemas cardiovasculares y trombosis en el futuro. De ahí la importancia de conocer qué alimentos contribuyen a contrarrestar el deterioro arterial asociado a la edad.

En este estudio participaron 10 hombres y 10 mujeres mayores de 65 años sin enfermedades relevantes, que consumieron tres tipos de dietas: la conocida como mediterránea, con predominio de alimentos ricos en ácidos grasos monoinsaturados (aceite de oliva), otra basada en ácidos grasos saturados y la última baja en grasas y alta en carbohidratos. Los participantes tomaron cada uno de estos regímenes durante cuatro semanas. Los autores analizaron el aspecto del endotelio, la capa que recubre la pared interna de las arterias y que juega un papel destacado en la correcta circulación sanguínea. Además, se tuvo en cuenta la cantidad de micropartículas endoteliales -pequeñas partículas que se producen a consecuencia del envejecimiento o deterioro endotelial- y los niveles de progenitores de células endoteliales, cuya función es sustituir a las células del endotelio. Un tercer aspecto estudiado fueron los marcadores de envejecimiento y oxidación celular.

La conclusión principal del trabajo señaló que la alimentación propia de la dieta mediterránea tiene efectos beneficiosos sobre la funcionalidad de las arterias de los pacientes si se compara con las otras dos dietas. También se concluyó que la dieta mediterránea estimula la regeneración celular del endotelio. Los marcadores indicaron que el endotelio de los vasos sanguíneos “resulta menos afectado por el deterioro asociado a la edad cuando se consume una dieta mediterránea basada en el aceite de oliva y que aumenta su capacidad de regeneración”, explicó Javier Delgado, uno de los autores principales de este estudio.

Tras el consumo de la dieta mediterránea, se identificaron en los pacientes “niveles más bajos de micropartículas y de marcadores de oxidación y envejecimiento, así como un mayor volumen de progenitores de células endoteliales”, apuntó el científico. “También se vio cómo la capacidad de dilatación del endotelio mejora con la dieta mediterránea y que todas estas conclusiones se vinculan a una mayor protección ante futuros episodios cardiovasculares”, añadió.

Fuente: www.consumer.es