Efectos en una familia al empezar a consumir alimentos ecológicos

Efectos en una familia al empezar a consumir alimentos ecológicos
Efectos en una familia al empezar a consumir alimentos ecológicos

Un estudio sueco muestra las diferencias que se producen en el cuerpo de los miembros de una familia al cambiar el consumo de alimentos tradicionales por alimentos ecológicos.

El estudio del Swedish Environmental Research Institute muestra que la elección de alimentos orgánicos puede reducir el nivel de pesticidas en el cuerpo. Cuando la familia cambió a la alimentación ecológica, se redujeron tanto la cantidad como el número de pesticidas.

La disminución de restos de pesticidas en la orina fue mayor en los niños que en los adultos,  sin embargo las reducciones más drásticas se produjeron en el bebé y en la madre.

¿Quieres saber lo que pasa en tu cuerpo cuando pasas de comer  alimentos convencionales a alimentos ecológicos? ¡Mira esto!

Dieta depurativa

Dieta depurativa
Dieta depurativa

Antes de empezar una dieta depurativa, es decir, comer los alimentos que nos ayudan a eliminar las impurezas que se almacenan en nuestro cuerpo o toxinas, es importante que dejemos pasar unas semanas desde el último festín de comida.

Esto se debe porque la vuelta a la vida cotidiana y la ingesta de menos alimentos son el primer paso para empezar a perder peso de forma paulatina y efectiva.

Cuando ya nos hemos acostumbrado a tomar menos calorías, es momento de empezar esta dieta para que nos ayude a eliminar las impurezas que se han acumulado en nuestro cuerpo como azúcares, grasas, cafeína, alcohol, aditivos alimentarios e incluso otras sustancias que se introducen en nuestro organismo a través de los alimentos cultivados con componentes químicos y pesticidas.

En la dieta depurativa lo más efectivo es consumir muchas frutas y verduras, porque son nuestras mejores aliadas para eliminar toxinas. Y no son aconsejables los refrescos, el café, el alcohol, los productos lácteos, las carnes que contienen grasa y los alimentos procesados y en conserva.

Por el contrario, legumbres, cereales, frutas y verduras son la base de una dieta depurativa. Para no caer en el aburrimiento, principal motivo de abandono de las dietas, es muy importante que utilicemos la imaginación para preparar los alimentos básicos y que compaginemos la dieta depurativa con otras actividades que persigan el mismo objetivo, el de purificarnos. Realizar actividad física, pasar nuestro tiempo de ocio al aire libre, beber mucha agua mineral y poner fin a malos hábitos como el tabaco y el alcohol son las recomendaciones esenciales.

Si finalizada la dieta depurativa, que debemos hacer en un periodo muy corto de tiempo, aún creemos que nos sobran algunos kilos lo mejor es que consultemos a un especialista para que prepare una dieta personalizada que responda a nuestras necesidades.

Alimentos Depurativos

Manzana: sin duda alguna, una de las frutas más depurativas. Cuando sentimos dolor de estómago, el cuerpo nos pide una manzana y es que, gracias a su fibra con acción absorbente, es la mejor fruta para eliminar toxinas.

Uva: fuente de potasio y fibra. Fruta que depura la sangre, regula el colesterol y tiene una acción diurética y laxante. Nada mejor para depurar el organismo que tomar zumo de uva natural de forma regular.

Granada: un buen diurético, con pocos azúcares, mucha fibra, vitamina C y antioxidantes.

Limón: tiene una función antioxidante de las células de nuestro cuerpo. Como diurético se encarga de eliminar impurezas a través de la orina.

Cereales: esenciales para mantener limpio el intestino por su capacidad de absorción de toxinas.

Berros: ricos en vitaminas C y E, así como minerales. La mejor forma de prepararlos es en ensalada.

Cebolla: es preferible cruda porque así conserva sus propiedades. Para suavizarla sin que pierda su aportación nutritiva, pruebe macerándolas con zumo de limón. Es uno de los mejores alimentos para favorecer la circulación porque combate la acumulación de grasa en la sangre.

Alcachofa: elimina la retención de líquidos y favorece la desintoxicación del hígado. Con cinco alcachofas y un par de cebollas se puede preparar un caldo altamente depurativo.

Espárragos: con mucha fibra, potasio, vitamina C y ácido fólico. Sus propiedades diuréticas favorecen la eliminación de toxinas a través de la orina. La punta del espárrago es la parte que concentra más vitaminas.

Apio: uno de los mejores alimentos depurativos. Elimina los residuos perjudiciales, mejora la circulación y favorece el tránsito intestinal gracias a su alto contenido en fibra.

Perejil: ideal para acabar con la retención de líquidos. Rico en vitamina C, calcio, hierro y principios antioxidantes.

Yogur con lactobacilos: su acción bacteriana equilibra la flora intestinal y evita sustancias nocivas.

Fuente: alimentacion-sana.org

Alimentos probióticos para mejorar nuestro metabolismo y sistema inmune

Alimentos probióticos para mejorar nuestro metabolismo y sistema inmune
Alimentos probióticos para mejorar nuestro metabolismo y sistema inmune

Es fundamental mantener una buena relación con los gérmenes que viven en nuestro interior y en nuestro entorno. Después de todo, nos ayudan con la digestión, el sistema inmune y el metabolismo, y sin ellos estamos predispuestos a contraer alergias, así como diversas enfermedades crónicas y autoinmunes.

Un factor importante para mantener el equilibrio son los probióticos (bacterias buenas) con el fin de mantener un equilibrio óptimo del 85 por ciento de bacterias buenas y el 15 por ciento de bacterias malas y dado que la mayoría de los gérmenes están en nuestro intestino, los alimentos pueden jugar un papel muy importante. Estos alimentos probióticos ayudarán a lograr precisamente eso.

Las hortalizas fermentadas

El hombre ha fermentado verduras desde hace miles de años como una forma de preservar sus cosechas. Sin embargo, se ha aceptado más recientemente que los vegetales fermentados no son sólo un buen sistema de conservación, sino también una forma excepcional para ingerir una alta calidad de probióticos vivos.

El consumo de verduras fermentadas mantienen las bacterias malas y la levadura bajo control,los lactobacilos, productores de ácido láctico, presentes en estos alimentos, alteran la acidez del intestino ayudando a prevenir el crecimiento excesivo de bacterias dañinas.

Una de las hortalizas que más comúnmente se fermente es el chucrut, hecho de col fermentada (y a veces otras verduras), el chucrut no sólo es extremadamente rico en cultivos vivos sanos, sino que también podría ayudar a reducir los síntomas de la alergia. El chucrut es también rico en vitaminas B, A, E y C.. Sin embargo, casi cualquier vegetal puede ser fermentado y se puede almacenar durante meses e incluso años, en las condiciones adecuadas.

Sopa de Miso
El miso es uno de los pilares de la medicina tradicional japonesa y se utiliza comúnmente en la cocina macrobiótica como regulador digestivo. Hecho de centeno fermentado, frijoles, arroz o cebada, añadiendo una cucharada de miso a un poco de agua caliente, hace una excelente sopa rica en probióticos.

Kéfir
Similar al yogur, este producto lácteo fermentado es una combinación única de leche de cabra y granos de kéfir fermentados. El kéfir también es rico en antioxidantes.

Kombucha
Es una forma de té fermentado que contiene una alta cantidad de bacterias intestinales saludables. Esta bebida probiótica se ha utilizado durante siglos y se cree que puede ayudar a aumentar su energía, mejorar su bienestar, y tal vez incluso ayudar a perder peso. Sin embargo, el té de Kombucha puede no ser la mejor opción para todos, especialmente para aquellos que han tenido problemas con la cándida.

Encurtidos
Lo crea o no, el pepinillo verde común es una excelente fuente de probióticos. Cuanto menos comercial mejor, pero la mayoría de las salmueras tendrán algún valor microbiano.

Tempeh
El tempeh puede ser un gran sustituto de la carne o el queso de soja. El tempeh es un grano fermentado de soja rico en probióticos. Una gran fuente de vitamina B12 y en la comida vegetariana se consume salteado, al horno, o desmenuzado en las ensaladas.

Kimchi
Es una forma asiática de chucrut en escabeche. El kimchi es un repollo fermentado muy picante y amargo que por lo general se sirve como acompañamiento de las comidas en Corea. Además de las bacterias beneficiosas, el Kimchi es también una gran fuente de beta-caroteno, calcio, hierro y vitaminas A, C, B1 y B2. El Kimchi es uno de los mejores alimentos probióticos que se pueden agregar a la dieta.

El vinagre de manzana

El vinagre de manzana es un tipo de vinagre de manzanas fermentadas y tiene color pálido. Puede ser un sustituto en muchos preparados alimenticios del vinagre blanco, con exponencialmente más beneficios para la salud.

El consumo de vinagre de sidra de manzana introducirá enzimas beneficiosas, probióticos, y aminoácidos que mejoren la digestión, alivien el ardor de estómago, estimulen el sistema linfático, ayuden a deshacerse de la cándida, y ayuden a fortalecer el sistema inmunológico.

Hacer vinagre de sidra de manzana es un proceso de doble fermentación. En primer lugar, las manzanas se fermentan y se reducen produciendo la sidra, y luego la sidra se fermenta para crear el vinagre de sidra de manzana.

Con todos estos alimentos se adquieren bacterias beneficiosas, enzimas, y una gran cantidad de vitaminas de alta digestibilidad, minerales y nutrientes. Esto limpiará con eficacia el sistema digestivo, lo que a su vez, fortalece el sistema inmunológico también.

Ideas para hacer alimentos lights caseros

Ideas para hacer alimentos lights caseros
Ideas para hacer alimentos lights caseros

¿Para qué pagar más por menos?. Si no te gusta el sabor o el precio de los alimentos lights, ¿por qué no hacer los tuyos propios caseros?. A continuación proporcionamos unas ideas de fácil preparación.

Aderezos lights para las ensaladas

Prepara aderezos a base de aceite y vinagre “estilo francés”, con más vinagre y menos calorías. Simplemente mezcla cantidades iguales de aceite, vinagre, agua y pectina líquida.

Agita todo en un frasco tapado agregando ajo, mostaza, hierbas y saborizantes al gusto, aunque podrías variar el sabor empleando zumo de tomate o zumo de vegetales mixtos en lugar del agua.

Para aderezos cremosos mezcla partes iguales de agua, vinagre y mayonesa light baja en calorías y baja en grasa; conserva los aderezos caseros en el refrigerador.

Yogures lights con sabor a fruta

¿Para qué comprar yogures plagados de calorías gracias a mermeladas ricas en azúcares?. En su lugar adquiere yogures sin sabor, sin endulzar y bajos en grasas y dale sabor con purés de frutas o con zumos de frutas.

Postres de gelatina

Las gelatinas comerciales son principalmente azúcar con color y sabor de frutas artificiales. Haz las tuyas mezclando gelatina sin sabor con verdadero zumo de fruta calentado hasta el punto de hervir (si lo quieres más dulce podrás emplear un sustituto de azúcar bajo en calorías).

Aquí hay una receta rápida de gelatina de manzana: espolvorea gelatina sin sabor sobre dos cucharadas de agua fría; espera un minuto y agrega una taza de agua hirviendo hasta que la gelatina se disuelva; enseguida añade el contenido de una lata de 250 gramos de concentrado de zumo de manzana congelado hasta que se derrita.

Esta gelatina de manzana cuajará rápido (puedes emplear cualquier zumo de fruta, excepto zumo de piña congelado, pues la enzima de ésta evita que la gelatina cuaje apropiadamente).

Dietéticas cenas congeladas

¿Para qué pagar precios altos por porciones pequeñas cuando es fácil congelar las tuyas propias?

Después de la cena separa lo que sobró en los sartenes en porciones individuales. Posteriormente, agrégales verduras congeladas y tendrás otra creativa cena al otro día.

No es necesario primero descongelar o pre-cocer los vegetales (de hecho se conservarán mejor si no lo haces). Coloca las porciones individuales en moldes de plástico y cúbrelas con papel aluminio, etiquétalas y congélalas.

Quesos lights

¿Quieres quesos para untar dietéticos?. Simplemente mezcla partes iguales (por peso) de queso natural finamente rallado y requesón o cottage descremado; necesitarás un procesador de alimentos o una batidora para combinarlos bien. Ya hecho, refrigéralos en un tazón o en un recipiente.

Leche baja en calorías

Puedes hacer la tuya combinando leche entera fresca (la cual contiene un 4 por ciento de grasa de leche) con leche descremada o sin grasa. Mezcla dos tazas de leche descremada con dos tazas de leche entera y obtendrás leche del 2 por ciento.

¿Quieres leche que sea del 99 por ciento libre de grasa (también conocida como leche del 1 por ciento)?. Mezcla una taza de leche entera con tres tazas de leche descremada. ¿Quieres más calcio y proteínas magras en tu leche? Agrégale una poca de leche descremada en polvo.

Complemento para hamburguesas alto en fibra

Revuelve tres tazas de salvado sin procesar, una taza de pan molido, una taza de leche descremada en polvo, además de estos ingredientes opcionales para sazonar: seis cucharadas de cebolla deshidratada o de hojuelas de vegetales; una cucharada de ajo deshidratado, tomillo o ajedrea, orégano o mejorana, sal de apio y páprika; y una cucharadita de pimienta negra y roja trituradas. Mezcla bien y guarda en un recipiente tapado.

Para preparar albóndigas o pastel de carne agrega media taza de esta mezcla por cada 250 gramos de carne molida; hidrátalos con agua, caldo, leche descremada o zumo de tomate.

Mantequilla light

La margarina light contiene la mitad de las calorías de la mantequilla regular, debido a que es mitad agua. Para preparar tu propia mantequilla light con la mitad de las calorías de la mantequilla regular y sin el sabor a margarina, simplemente mezcla cantidades iguales de mantequilla suave y agua helada.

Colócalas en la licuadora, procesador de alimentos o en el tazón de la batidora eléctrica y bátelas juntas (puedes agregar una pizca de sal si lo deseas); refrigera.

Crema agria ligera

Para obtener el sabor y la textura de crema agria sin la grasa y las calorías bate una taza de queso cottage en la licuadora o el procesador de alimentos hasta que quede suave, enseguida agrega yogur sin sabor bajo en grasa al gusto, empleando más yogur si quieres obtener una textura más suave y un sabor más agrio

Postres lights, cucharadas sin culpa

Una porción reemplaza la merienda o corona una cena …y, de paso, nos damos un gustito. Recordad utilizar lácteos descremados y frutas frescas para dar sabor.

Secretitos bajas calorías

Para realizar postres de bajas calorías es imprescindible utilizar lácteos descremados (quesos blancos, yogures saborizados, naturales o frutados) y leche fluida o en polvo.

Para reemplazar la crema de leche que se utiliza en postres comunes, la mezcla resultante de batir el queso blanco diet con el yogur es ideal.

Para reemplazar la crema Chantilly común batir queso blanco con edulcorante, esencia de vainilla y un chorrito de soda o bien incorporarle algunas claras batidas a punto nieve con mucho cuidado.

Los edulcorantes serán los líquidos o en polvo para cocinar, teniendo la precaución que no sean a base de aspartamo, ya que no resiste el calor. En cambio, para postres que no necesitan calor, el aspartamo es ideal, pues da un sabor dulce muy natural a la preparación.

Para dar consistencia a los mousses y budines, el agregado de gelatina sin sabor o su variante con sabor dietética es ideal. Para aumentar el volumen, las claras a nieve.

Se pueden utilizar frutas frescas o en almibar diet, así como también mermeladas y jaleas bajas en calorías para cubrir los postres o simplemente colorearlos.

A veces es necesario el agregado de alguna cucharada de maicena o harina blanca, pues ayuda a unir la preparación y evita que se pierda líquido.

Los cacaos, postres y flanes dietéticos que se compran en cajita para preparar son útiles para cubrir tartas y mezclar con frutas, pues son muy ricos y muy fáciles de hacer.

Recetas Lights

Copa Frutal

6 porciones
Calorías por porción: 150 cal.

Ingredientes:

200 g de queso blanco diet, 1 huevo y 2 claras, 1 cucharada sopera de edulcorante líquido, 100 cc de zumo de limón, zumo de 1 naranja, ralladura de 1 limón, 1 sobre de gelatina sin sabor, 100 cc de yogur natural descremado, 150 g de uvas (en total entre negras y blancas), 200 g de kiwis pelados, 1 plátano y 2 pelones (pueden reemplazarse por manzanas deliciosas).

Preparación:

Mezclar el queso blanco con el yogur, la yema de huevo, la ralladura de limón, el edulcorante y el zumo de limón. Diluir la gelatina en el zumo de naranjas, llevar a fuego, dejar hervir y luego enfriar. Mezclar con la preparación anterior, incorporar las claras batidas a nieve con movimientos envolventes y reservar en la nevera.

Mientras tanto cortar los kiwis en rodajas, el plátano en tajaditas, uno de los pelones o manzana en cubitos.
Mezclarlas con las uvas limpias y colocar en 6 copas de boca ancha mezcladas con la crema antes preparada. Decorar con el pelón restante cortado en tajaditas.

Budín de Limón y Frutillas

6 porciones
Calorías por porción: 145 cal.

Ingredientes:

400 g de queso blanco descremado, 1 yogur de vainilla descremado, 3 sobres de gelatina sin sabor, 3 claras de huevo, ralladura de 1 limón, 300 g de frutillas y 100 cc de zumo de limón.
Para decorar: 300 g de frutas del bosque surtidas (frambuesas, moras, frutillas y 2 cdas. de edulcorante artificial en polvo.

Preparación:

Licuar el queso blanco junto con el yogur y la ralladura de limón. Disolver la gelatina en el zumo de limón y llevarlo al fuego hasta que se disuelva. Mezclar con la preparación anterior. Batir las claras a punto nieve con una pizca de sal e incorporarlas a la preparación anterior con movimientos envolventes. Agregar las frutillas limpias y cortadas en trozos medianos.

Disponer en un molde para budín humedecido y enfriar en la heladera por 4 a 6 horas hasta que esté bien firme. Desmoldar y decorar con las frutas del bosque limpias y secas. Espolvorear en el momento de servir con el edulcorante en polvo para dar un efecto nevado.

Moldecitos de Frutillas

8 porciones
Calorías por porción: 110 cal.

Ingredientes:

300 g de queso blanco dietético, 3 huevos, 2 cdas. de edulcorante líquido, 250 g de frutillas, jugo y ralladura de 1 naranja, 3 sobres de gelatina sin sabor, 1 yogur de frutillas dietético y 150 g extra de frutillas.

Preparación:

Mezclar el queso blanco con el yogur, las yemas de los huevos, el edulcorante. Licuar los 250 g de frutillas y mezclar con el jugo de la naranja, la ralladura y la gelatina en polvo, llevar al fuego revolviendo hasta que hierva. Dejar enfriar y mezclar con la preparación anterior. Finalmente incorporar las claras batidas a nieve con movimientos envolventes. Colocar en 8 moldecitos previamente humedecidos y llevar a la heladera hasta que se endurezcan. Desmoldar y servir con la frutillas restantes fileteadas.

Tarta de yogur light

Ingredientes:

1 paquete de galletas tipo María (100 gr.) picadas finas
250 gr. de memelada sin azúcar de fresa
2 y 1/2 cucharaditas de gelatina en polvo sin sabor o 5 hojas de colas de pez.
2 yogures desnatados sabor a fresa
2 tarrinas de queso cremoso light (tipo Philadelphia)
1 y 1/2 taza de fresas en torocitos pequeños
25 gotas de edulcorante líquido (puedes poner sacarina granulada)

Preparación:

Mezclar las galletas picadas con la mermeladade fresa y forrar presionando el fondo de un molde desmontable.Disolver la gelatina en polvo sin sabor en media taza de agua caliente y dejar entibiar.Mezclar el yogur con el queso y los trocitos de fresa. Añadir poco a poco la gelatina tibia, agregar el edulcorante y mezclar bien.
Verter sobre el molde con galletas y meter en el frigorífico unos 30 minutos aproximadamente para que cuaje.Servir frío.

Crepés Rellenos

Ingredientes

Claras 2 gr.
Harina 15 gr.
Leche descremada fluida
Edulcorante a gusto

Relleno:

Mermelada de naranjas diet 30 gr.
Ralladura de naranja
Licor de naranjas 20 gr.
Almidón de maíz 5 gr.

Preparación:

Limpiar las chauchas, sacarles los hilos y las puntas y cortar en trozos. Corta la cebolla en julianas.Pela la papa y cortar en dados. Pelar el tomate y sacar las semillas y cortar en cubos.Coloca en una cacerola la chauchas, la cebolla y el tomate con el caldo.

Hervir durante 10 minutos.Agregar las papas y el jamón en cubitos, agregar el caldo necesario para que se cocinen las papas.Condimentar con sal y orégano.Hervir hasta que la papa se ablande.

Prepara con la 1ra parte de la receta una pasta de panqueques.Calienta la panquequera.Rocía con rocío vegetal y cocinar los panqueques.Prepara una salsa; mezclando jugo naranja diet con el licor, edulcorante y almidón maíz.Llévalo a fuego para que espese.

Retira y agregar ralladura de limón.Rellena los panqueques con la mermelada diet y colocarlos en una fuente. Flambeados con el licor ó coñac y bañarlos con la salsa caliente.

Mousse de limón

Ingredientes:

Postre sabor vainilla diet 200 gr.
Gelatina sin sabor 10 gr
Jugo de limón 1 u.
Clara 1 u.
Esencia de limón c/s

Preparación:

Prepara el postre diet según las indicaciones de la caja. Agrégale al postre la gelatina diluida en agua, y el jugo de limón y esencia de limón. Aparte batir la clara a punto de nieve y agregar a la preparación anterior con envolventes. Coloca en moldes individuales y enfriar.

Fuente: alimentacion-sana.org

Cómo elegir los Alimentos

Cómo elegir los Alimentos
Cómo elegir los Alimentos

Una de las preocupaciones principales en materia de salud pública se refiere a la elección de los alimentos, ya que puede conllevar efectos adversos para la salud.

Comprender mejor los factores que determinan la elección de los alimentos es primordial para llegar a cambiar la dieta de la población.

Dado que el comportamiento relativo a la alimentación es complejo, el presente informe introduce el amplio conjunto de factores que tienen una influencia probada en la elección de los alimentos.

Elección de los Alimentos

La elección de los alimentos, como cualquier comportamiento humano complejo, está influida por muchos factores interrelacionados. Lo que nos lleva a comer o dejar de comer es, sin duda, el hambre y la saciedad, pero lo que elegimos comer no está determinado sólo por las necesidades nutricionales o fisiológicas.

Otros factores que condicionan nuestra elección son:

  • las propiedades organolépticas de los alimentos como el sabor, el olor o el aspecto
  • los factores cognitivos, emocionales y sociales —lo que gusta y lo que no, el conocimiento y las actitudes relacionados con la salud y la dieta, y el contexto social o los hábitos— condicionan nuestra elección a la hora de comer. Valores personales, circunstancias vitales (como el hecho de estar casado o convivir con alguien), o habilidades (por ejemplo, saber cocinar), creencias (en asuntos como los productos ecológicos y los modificados genéticamente) y percepciones (como la supuesta incapacidad para llevar una dieta saludable) pueden ser especialmente importantes para algunos individuos
  • los factores económicos, culturales y religiosos también restringen nuestra elección. La educación, el grupo étnico y la disponibilidad, la visibilidad o los precios de los productos desempeñan un papel relevante en nuestra elección.

Esta multitud de factores demuestra que “comer sano”, que es el objetivo de las campañas de salud pública, es sólo una de las muchas consideraciones que se tienen en cuenta a la hora de elegir los alimentos.

Actitud hacia los alimentos y propósito de cambio

En una encuesta paneuropea sobre actitudes del consumidor hacia los alimentos, la nutrición y la salud, se descubrió que las cinco influencias principales en la elección de los alimentos en todos los Estados miembros europeos son “calidad/frescura” (74%), “precio” (43%), “sabor” (38%), “intención de comer sano” (32%) y “lo que mi familia quiere comer” (29%).

Éstas son cifras medias obtenidas al considerar el conjunto de los Estados miembros europeos; los resultados diferían de forma significativa de un país a otro. Las mujeres, las personas mayores y los individuos con mayor educación consideran que los aspectos relativos a la salud revisten una importancia especial. Los hombres seleccionaron con mayor frecuencia el “sabor” y el “hábito” como factores determinantes en su elección.

El “precio” parece ser el más importante para los desempleados y jubilados. En la misma encuesta, el 80% de los sujetos describió la alimentación sana (definida como el equilibrio y la variedad) de una manera que sugiere que los mensajes nutricionales están teniendo cierto impacto. Esto se ve reflejado en algunas mejoras de las tendencias alimenticias.

Sin embargo, entender la información nutricional o alimenticia no conduce necesariamente a pasar a la acción. Es preciso que haya una voluntad de cambiar realmente el comportamiento personal. No obstante, los europeos no parecen sentir la necesidad de alterar sus hábitos alimenticios: un 71% considera que su dieta ya es suficientemente sana.

Esto confirma que la alimentación sana o la nutrición no se tienen muy en cuenta en el momento de elegir los alimentos que consumimos.

Selección cuantitativa

Es necesario ayudarse de tablas de composición de alimentos:

En las tablas se suele expresar la cantidad de energía y nutrientes contenida en 100g de alimento. Pero los niños no comen 100 g de esto o de lo otro, sino que es necesario aportar unas cantidades acordes con su edad, raciones, que aseguren el aporte que se establece en las recomendaciones dietéticas. Es decir teniendo en cuenta las cantidades recomendadas. En el apartado anterior, hay que calcular que cantidad de alimento las contienen.

Ejemplo:

Si para un niño de 4-6 años se debe aportar en la dieta diaria 800 mg de calcio, y 100 g (ml) de leche de vaca contienen 125 g de calcio, la relación que tenemos que conseguir es:

Es decir son necesarios 640 g de leche o 640 ml, algo más de medio litro diario.

Así se debe hacer con todos los alimentos que se seleccionen para formar parte de la dieta de forma que aseguramos el aporte adecuado y nos orientamos acerca de la cantidad. Pero sería muy pesado, hacer todas estas cuentas cada vez que se va a servir un plato de comida al niño, y quedaría un poco raro llevar en la mano, además del cazo de servir, un peso en el que medir la cantidad de alimento que se ha de echar en el plato.

Para evitar obsesionarse con los cálculos, se suele recomendar el establecimiento de una selección cualitativo que se basa en el aporte de raciones adecuadas.

Selección cualitativa

Seleccionar cualitativamente supone elegir los alimentos en las porciones adecuadas a cada comida, en número de veces suficiente para conseguir un aporte completo y de forma que estén representados todos los grupos de alimentos. Las raciones dietéticas aseguran la adecuada representación de todos los alimentos básicos, evitando los superfluos. Una ración es la cantidad o porción adecuada a “un plato normal” de comida. A veces son varias unidades de un alimento las que forman una ración.

Para que una dieta sea equilibrada cualitativamente, deben formar parte de ella todos los grupos de alimentos: energéticos, plásticos o constructores y reguladores o protectores

Siete Criterios Para La Selección De Alimentos

1- INTEGRAL
El alimento es integral si contiene todas sus partes comestibles, tal y como las hizo la naturaleza. El alimento integral suple todos sus nutrientes en perfecto equilibrio y nos provee de su energía viva.

2- FRESCO, NATURAL, REAL, ECOLÓGICO
No enlatado, no congelado, no irradiado ni genéticamente modificado, libre de aditivos, colorantes y preservativos. Nuestro alimento debe ser de verdad, no imitaciones.

Natural es un alimento envuelto en el ciclo de nacer, vivir y morir que rige toda la vida en nuestro planeta. Un alimento sintético o artificial es uno que proviene del petróleo, una sustancia compuesta por materia alguna vez orgánica pero que a través de millones de años en las entrañas de la tierra a alcanzado una estabilidad biológica absoluta, fuera del ciclo de la naturaleza. Algunos alimentos son “desnaturalizados” por intensos procesos industriales, como es el caso comúnmente de los productos de soja.

Los productos de la agricultura ecológica, tradicional y sustentable, sin el uso de pesticidas y abonos químicos, contienen más nutrientes y un sabor superior a los productos comerciales. Además, promueven el bienestar del medio ambiente. Es importante para nosotros servirle alimentos ecológicos y de esa manera disminuir la cantidad de contaminantes que invaden su cuerpo y afectan su sistema inmunológico.

3- LOCAL
Y mucho mejor aún que la agricultura ecológica, es la agricultura ecológica local. Lo local sabe más rico, cuesta menos, y es más nutritivo, porque se recoge más maduro y no pierde nutrientes viajando.

4- EN ARMONÍA CON LA TRADICIÓN
El alimento tradicional de cualquier cultura surge del conocimiento que se acumula a través de las generaciones. Sus beneficios son comprobados científicamente por experimentos que han durado miles de años. Este experimento ocurre en el diario vivir y se mide con la calidad de vida de las personas. De esta manera, poco a poco se consigue una dieta óptima.

A nuestras generaciones les ha tocado experimentar con un nuevo tipo de alimento, que incluye aditivos artificiales y procesos de preparación nunca antes utilizados. Podemos ver a nuestro alrededor lo que este experimento nos enseña, a través de enfermedades como el cáncer, la diabetes… o condiciones de obesidad, hipertensión, etc.

Nuestra dieta debe de estar en armonía con la tradición, porque estos alimentos han pasado la prueba de generaciones y generaciones. Piensa en tus antepasados en específico, quizás taínos, congoleses, árabes, mediterráneos, nórdicos… ¿Qué comían hace 1,000 años? ¿Cómo preparaban sus alimentos?

5- POR TEMPORADA
Para vivir en comunión con nuestro medio ambiente, es buena idea comer en temporada. Debido a la refrigeración y la agricultura química, podemos perder este contacto con nuestros alrededores.

Al comer por temporada, te aseguras de que tu alimento es siempre fresco y sabroso. Algunos tienen propiedades beneficiosas que aplican a ese momento y ese lugar.

6- EQUILIBRADO
El secreto de la salud es el equilibrio. Es importante equilibrar nuestra alimentación para que haya suficientes proteínas, carbohidratos, grasas, fibras y otros nutrientes esenciales; pero también es importante pensar en un equilibrio estético de sabores, colores, texturas y formas. La salud es equilibrio.

7- DELICIOSO
¡Claro, lo más importante! Tú nos dirás si logramos cumplir con este criterio. De nada sirve comer saludable si no sabe exquisito. Además, nuestro paladar nos guía hacia el alimento que es mejor para cada uno de nosotros, siempre y cuando no lo engañemos con químicos artificiales.

Fuente: alimentacion-sana.org