Consejos alimenticios: dieta para proteger el hígado

Consejos alimenticios: dieta para proteger el hígado

Consejos alimenticios: dieta para proteger el hígado
Consejos alimenticios: dieta para proteger el hígado

El objetivo de seguir una dieta para proteger el hígado ( hepatoprotectora ), es el de aliviar el trabajo de los órganos del aparato digestivo para que su funcionamiento sea el adecuado y así mejorar la actividad del hígado de recibir la sangre procedente del estómago y los intestinos para descomponer los nutrientes en formas más fáciles de utilizar por el resto del cuerpo.

Un hígado sano juega un papel clave en el alivio de problemas digestivos como un metabolismo lento, gases, hinchazón y estreñimiento.

Lo primero que debemos hacer es hidratar y limpiar nuestro cuerpo, después del oxígeno, el agua es el segundo elemento que más necesita nuestro cuerpo, ya que ayuda a eliminar las toxinas y productos de desecho. Tomar de 8 a 10 vasos de agua al día conseguirá que nuestro cuerpo esté bien hidratado.

Los consejos que debemos seguir en nuestra alimentación para conseguir proteger el hígado y obtener un funcionamiento adecuado son:

Consumir algas marinas
Las algas, ayudan a desintoxicar el cuerpo evitando la absorción de metales pesados, como el cadmio, y otras toxinas ambientales. Estudios de la Universidad McGill han revelado que un compuesto presente en las algas pardas (arame, kombu y wakame) reduce la absorción de partículas radiactivas en los huesos.

Algas

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Ayudan a limpiar el intestino y purificar la sangre y el hígado.
Las algas, antioxidantes que protegen el hígado.

Evitar las grasas trans o grasas hidrogenadas
Algunos expertos creen que estas grasas hechas artificialmente pueden ser especialmente difíciles de metabolizar para el hígado. Para reducir el consumo de grasas trans, debemos evitar los alimentos elaborados, que son la principal fuente de grasas trans. Entre los alimentos que debemos evitar están las patatas fritas, galletas y la bollería industrial.

Aumentar el consumo de alimentos ricos en azufre
Los alimentos ricos en azufre como el ajo, la cebolla y las verduras crucíferas ( col, coliflor, brócoli ) contienen un compuesto llamado alicina que ayuda al hígado a desintoxicar las toxinas ambientales, incluyendo medicamentos y pesticidas.

Aumentar el consumo de frutas y verduras frescas
Las frutas y verduras frescas son dexintoxicantes naturales ricos en fibras que ayudan a la eliminación de las toxinas a través del tracto intestinal, reduciendo el trabajo del hígado.

Consumir carnes magras con moderación
Las carnes siempre debemos de intentar consumirlas de las partes más nobles y de los animales con menos grasas como el pollo, el pavo o el conejo. Evitar las carnes de animales criados en granjas industriales donde son tratados con antibióticos.

La mayor parte de los alimentos que comemos terminan en el hígado debido a su función de eliminar toxinas y metabolizadora, por lo que una dieta equilibrada y saludable ayudará a proteger el hígado. Otro aspecto fundamental de unas dieta saludable es ingerir sólo los alimentos necesarios para mantener un peso adecuado.

Cardo Mariano, protector natural del hígado

Cardo Mariano, protector natural del hígado

Cardo Mariano, protector natural del hígado
Cardo Mariano, protector natural del hígado

El Cardo Mariano es conocido porque protege al hígado de las toxinas dañinas.

En nuestros días la contaminación ambiental, los cientos de sustancias químicas tales como pesticidas, hormonas, antibióticos, y residuos de metales pesados presentes en los alimentos que ingerimos añaden una carga adicional a la ya pesada carga que siempre ha tenido el hígado.

El hígado humano es capaz de recuperarse de una lesión, pero la enfermedad hepática crónica desafía repetidamente esta capacidad. Cuando la tasa de lesión celular hepática supera la capacidad de regeneración del hígado, se forman cicatrices. Desafortunadamente, la cicatrización en el hígado puede bloquear el flujo de sangre, un problema que fomenta aún más el daño al tejido del hígado. Si este ciclo perjudicial persiste, la cicatrización severa puede hacer que el hígado ya no sea capaz de realizar todas sus funciones.

El extracto de semilla de cardo mariano se ha utilizado durante siglos para añadir una capa de protección a las células hepáticas vulnerables. Los expertos han comprobado que el cardo mariano:

– Fortalece las paredes externas de las células del hígado para resistir mejor la lesión
– Promueve el crecimiento de las células hepáticas sanas
– Combate la oxidación, un proceso que daña las células del hígado

Lo cierto es que estamos ante una de las plantas más eficaces para limpiar y fortalecer el hígado. Las semillas del Cardo Mariano o Silybum marianum son la parte más utilizada ya que contienen un principio activo llamado Silimarina.

Décadas de estudios clínicos indican que la silimarina, un grupo de potentes antioxidantes extraído de las semillas del Cardo Mariano, es la responsable de las propiedades terapéuticas de la leche del cardo.

Debido a la naturaleza severa de la enfermedad hepática, es esencial la supervisión de un médico.

Consejos para mejorar el hígado

Consejos para mejorar el hígado

Consejos para mejorar el hígado
Consejos para mejorar el hígado

El hígado es el responsable de desintoxicar al organismo. Hacer algunos cambios en su estilo de vida y en su alimentación puede ser la clave de su buen funcionamiento.

En gran medida la salud y vitalidad de un individuo está determinada por la salud y vitalidad del hígado. Es asombroso ver como el hígado, que es el responsable de la desintoxicación, sobrevive e intenta adaptarse al estilo de vida actual y a la cantidad de químicos tóxicos, presentes en medicamentos, alimentos y contaminantes ambientales en general.

El hígado tiene encomendadas más de 500 tareas de las cuales al menos 22 son vitales para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Por tanto su cuidado es esencial para el mantenimiento de nuestra salud. Cuando el hígado está cargado por exceso de trabajo (mala alimentación, sustancias tóxicas…) todo el organismo se resiente.

He aqui los 12 consejos principales

1. Escucha a tu cuerpo. No comas si no tienes hambre. En su lugar toma un zumo natural, una fruta, una pequeña ensalada o un vaso de agua. De la misma manera, no pases hambre si tienes apetito. Muchas personas planean sus horarios alimenticios en torno al reloj y así comerán por ejemplo a las 8:00am, a la 1:00pm y a las 7:00pm., llueva o truene, con apetito o sin él. Es mucho más saludable establecer tus horarios de comida alrededor de tu apetito y darle poca importancia al reloj. Si tienes la costumbre de comer en horarios regulares cuando no tienes hambre, tu hígado trabajará en exceso y básicamente sufrirá con excesivo ajetreo.

2. Bebe de 8 a 12 vasos diarios de agua mineral ya que ayuda a limpiar el hígado y los riñones y a perder peso. El cuerpo necesita pequeños y frecuentes sorbos de agua, de otra manera las células se encogen por deshidratación y sus membranas se secan. Las personas que no beben agua corren un riesgo mayor de contraer la enfermedad de Alzheimer. Evita grandes cantidades de líquidos durante las comidas.

3. Evita consumir grandes cantidades de azúcar, especialmente azúcar refinado, ya que el hígado lo convertirá en grasa y colesterol. La grasa puede ser causante de degeneración de los órganos o puede ser transportada a zonas tales como los muslos, glúteos y abdomen para su almacenamiento. Llegará un momento en el que los triglicéridos de la sangre serán demasiado elevados y esto está asociado con un incremento del riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Evita todos los edulcorantes artificiales ya que son tóxicos para el hígado y causan hipoglucemia y fatiga. Si necesitas comer algo dulce, toma fruta fresca, fruta escarchada, miel o melazas.

4. No te obsesiones midiendo las calorías. Si sigues los planes de comida y alimentos de la Dieta de Limpieza del Hígado, gradualmente tu hígado mejorará y en consecuencia, la pérdida de peso.
Es mucha más la gente que muere por comer por exceso que por defecto. Así que cojamos la costumbre de comer menos una vez que el apetito ha sido saciado.
Ignora la báscula del baño ya que el objetivo es limpiar el organismo y rejuvenecer todo el metabolismo, no solamente perder peso. La pérdida de peso vendrá de la mano con la mejora del funcionamiento del hígado. ¿Por qué preocuparse mirando lo rápido o lo lento que el cuerpo pierde peso?

5. Evita los alimentos a los que puedas ser alérgico o que sepas por experiencias pasadas que no te sientan bien.
Mastica la comida lenta y concienzudamente, ya que la digestión empieza por la saliva cuando ésta se mezcla con los alimentos en la boca.
A medida que se envejece, la producción de ácido clorhídrico en el estómago es, a menudo, inadecuada para la eficiente digestión de las proteínas. Esto puede solucionarse bebiendo un vaso de agua que contenga una cucharadita de vinagre de sidra de manzana en todas las comidas (que contengan proteínas).

6. Presta atención a la buena higiene intestinal ya que el hígado debe filtrar y destruir cualquier bacteria y virus presentes en la comida.
Demasiados organismos dañinos, tales como la salmonera y la bacteria shigella, pueden dañarnos seriamente e incluso dañar permanentemente el hígado. Para reducir este riesgo, come alimentos que sean frescos, y evita el recalentamiento regular de los alimentos, ya que un buen caldo de cultivo para las bacterias son los alimentos cocinados, especialmente la carne. No calientes nunca la comida más de una vez. Y siempre lávate las manos antes de comer.
Muchos alimentos procesados y empaquetados están llenos de conservantes, y aún así contienen organismos dañinos en estado latente. Tan pronto como estos alimentos llegan al intestino los conservantes desaparecen y el virus empieza a crecer en el intestino. Evita especialmente las carnes en conserva.

7. No comas si te sientes tenso o ansioso ya que durante estos estados la corriente sanguínea es desviada de los intestinos e hígado a otras zonas del cuerpo.

8. Comprueba si cerca de tu zona puedes adquirir productos ecológicos frescos y libres de pesticidas. Si consumes huevos y pollo, que sean siempre de corral.
Compra productos que contengan ingredientes naturales y evita los alimentos procesados que contengan sustancias químicas artificiales tales como conservantes, colorantes, aromatizantes y edulcorantes artificiales.

9. Obtén las proteínas de diferentes fuentes, incluidas las legumbres. La Dieta de Limpieza del Hígado contiene algo de pollo (preferiblemente de corral), pescado y huevos [esto es para proveer a los recién llegados a la Vida Sana con un estado de transición – Editor.] De todas formas hay muchos platos en los cuales la proteína se obtiene de las legumbres, granos, cereales, frutos secos y semillas. Las proteínas de primera clase procedentes de la combinación de estas fuentes son tan completas como las proteínas de origen animal y contienen los 8 aminoácidos esenciales.
Las legumbres son las alubias (tales como la alubia de soja o las habas, etc.), los guisantes, los garbanzos y las lentejas, que aportan proteínas de gran valor, ácidos grasos esenciales, fibra, hormonas vegetales, minerales y vitamina B.

Si estas demasiado ocupado para cocinar alubias, puedes comprarlas en lata, hay una gran variedad para elegir. Si las alubias enlatadas contienen demasiada sal y azúcar antes de usarlas acláralas con agua.
Semillas – linaza, girasol, sésamo y calabaza, todas son unas excelentes fuentes de ácidos grasos esenciales, proteínas, hormonas vegetales y fibra.
Las nueces son muy ricas en grasas insaturadas y deberían comerse sólo frescas y crudas. Si han sido peladas y expuestas al aire durante un tiempo prolongado su aceite se habrá vuelto rancio. Compra nueces empaquetadas con fecha de caducidad o nueces con su cáscara.

10. Elige bien el pan y el relleno. Es importante comer solamente pan de buena calidad en la Dieta de Limpieza del Hígado.
Vete a una tienda de comida natural y compra pan que no contenga sustancias artificiales. Si tienes el colon irritable, consume pan de harina molida, ya que tiene una textura fina, y está libre de pequeños granitos.
Prueba distintas variedades de pan para reducir alergias, prueba el de centeno, de trigo, de maíz, de avena, de cebada y demás que puedas encontrar en tiendas de alimentos naturales. Para algo más ligero, prueba crackers de arroz, de centeno o pan de pita sin levadura. Si eres alérgico a la levadura, consume pan sin levadura o una barra de masa agria.
Durante la Dieta de Limpieza del Hígado, es muy importante evitar la margarina y/o mantequilla, si necesitas algo para extender sobre el pan utiliza aguacate fresco, humus o tahín.

11. Evita el estreñimiento comiendo muchas frutas frescas y vegetales y bebiendo agua a lo largo del día. Evitando el estreñimiento evitarás el crecimiento de organismos no deseados en el intestino grueso. Para aumentar la cantidad de acidophilus benignos y otras bacterias lactobacillus, puedes consumirlos en forma de yogur de soja o en polvo.

12. Evita las grasas saturadas o en mal estado. Estas grasas insalubres pueden dañar el hígado con los cambios característicos de un “hígado obeso” similar a aquel de los consumidores de alcohol.

Muchas personas preocupadas por su línea intentan llevar una dieta completamente libre de grasa, aunque, si esto se practica durante más de cuatro semanas, empezaran a aparecer síntomas de deficiencia de ácidos grasos. Es más, las funciones del hígado y del metabolismo se ralentizarán y conducirán a un fácil aumento de peso.
Los síntomas de deficiencia de ácidos grasos son: piel seca e irritada, eczema, pérdida de cabello, dolor articular, fertilidad reducida, incremento de la distracción, depresión y pérdida de memoria, lento índice metabólico con aumento de peso, reducción de las funciones inmunológicas, desequilibrio hormonal, degeneración del hígado, fatiga, problemas circulatorios, enfermedades degenerativas, adelanto del envejecimiento y alto porcentaje de triglicéridos.

Cientos de personas obesas y muchas no ingieren excesivas calorías; su problema es debido solamente al consumo equivocado de grasas. El hígado es el principal órgano encargado de consumir las grasas del cuerpo y si tú lo agredes con grasas en mal estado será incapaz de realizar sus funciones metabólicas y tu metabolismo general se ralentizará. En consecuencia, ganarás peso fácilmente, especialmente alrededor de la zona abdominal.

De manera sencilla, podríamos decir que un hígado saludable bombea la grasa fuera del cuerpo manteniéndote delgado.

Los malos hábitos alimenticios para el hígado causarán un desequilibrio en la producción de lipoproteínas del hígado, de esa manera tendrás demasiadas lipoproteínas de baja densidad (LDL) e insuficientes lipoproteínas de alta densidad (HDL). Esto incrementará el riesgo de arteriosclerosis, enfermedades coronarias y presión alta.
El tipo de grasa que ingerimos diariamente es importante para la salud y la longevidad y tendrá más influencia que ninguna otra cosa sobre el funcionamiento del hígado y el peso.

Los aceites dietéticos nos cuidarán si nosotros los cuidamos a ellos, reduciendo su exposición al calor, al aire o a la luz. Los aceites alimenticios naturales tales como los presentes en el pescado, semillas, nueces, aguacates, olivas y legumbres están protegidos de la luz, el aire y el calor gracias a la piel y cáscaras que los recubren y son más frescos y saludables que las versiones embotelladas. De todas formas, para sazonar ensaladas, fritos ligeros, etc., lo ideal es consumir aceite sin refinar que haya sido prensado en frío y conservado en botellas de cristal oscura para protegerlo contra la luz. Mantenerlo en el refrigerador. El aceite de oliva virgen es fácil de adquirir y es una buena elección ya que está prensado en frío y no ha sido calentado, refinado o blanqueado con lejías.

Alimentos Recomendables para el Hígado

Los mejores vegetales para el hígado son la zanahoria y la remolacha ya que contienen antioxidantes incluyendo el betacaroteno, otros carotenoides y flavonoides curativos que dan color a estos vegetales. Estas verduras antioxidantes tienen un efecto limpiador y curativo para el hígado. Los más beneficiosos son:

  • Rábanos
  • Fresas y uvas
  • Escarola
  • Col, brócoli y coles de Bruselas

Lecitina: ayuda al hígado a metabolizar las grasas y reduce el nivel de colesterol.
La alfalfa y las hojas de cebada dan al hígado una inyección de clorofila que actúa tanto como tónico, como limpiador del hígado.

Elegir un buen tónico para el hígado

Hoy en día hay muchos tónicos para el hígado en el mercado. No es bueno consumir tinturas herbales que contengan alcohol ya que esto no es bueno para el hígado. Yo prefiero usar hierbas secas mezcladas con hojas de menta en polvo para darle un sabor agradable y refrescante.
Existen algunos tónicos excelentes en el mercado, en forma de polvo, que contienen mezclas de psylio, diente de león, cardo mariano, alcachofa, albura de olmo americano, lecitina, hojas de cebada, polvo de zanahoria y polvo de alfalfa. Pueden ser mezclados con zumos frescos.

Fuente: alimentacion-sana.org

Plantas para desintoxicar y limpiar el hígado

Plantas para desintoxicar y limpiar el hígado

Plantas para desintoxicar y limpiar el hígado
Plantas para desintoxicar y limpiar el hígado

El hígado es el órgano más importante cuando hablamos de desintoxicar nuestro cuerpo. La salud y el buen funcionamiento de nuestro cuerpo depende en gran medida de una buena salud de nuestro hígado, ya que es un órgano esencial, junto con los riñones, para eliminar las toxinas y otros compuestos contaminantes.

Mantener el hígado sano es crucial, y existen determinadas plantas que pueden ayudarnos a desintoxicar y limpiar este órgano vital de nuestro cuerpo.

Cardo Mariano (Silybum marianum): considerada como una de las plantas idóneas para mantener un hígado sano y estimular las funciones hepáticas. La silimarina es un principio activo presente en el Cardo Mariano y se caracteriza por sus propiedades protectoras del hígado además de estimular la regeneración de las células hepáticas. La silimarina bloquea la absorción de toxinas por parte de las células del hígado y estimula su eliminación.

Raíz de diente de león (Taraxacum officinale): esta planta silvestre comestible estimula la secreción de bilis, las funciones hepáticas y acelera la eliminación de las toxinas, por lo que es una gran aliada para nuestro hígado.

Alcachofa (Cynara scolymus): la alcachofa posee propiedades muy similares a las del diente de león, estimulando el flujo de bilis desde el hígado a la vesícula, donde las toxinas se eliminan.

Cúrcuma (Curcuma longa): existen estudios que demuestran que la cúrcuma potencia la producción de enzimas claves en la desintoxicación del hígado. Además esta planta produce efectos antiinflamatorios en el hígado.La cúrcuma no es de fácil absorción para el organismo humano, sin embargo, dicha absorción mejora considerablemente si se ingiere con pimienta negra.

Astrágalo (Astragalus membranaceus): planta con propiedades antioxidantes, antivirales, refuerza el sistema inmune y protege el daño hepático inducido químicamente y estimula las funciones hepáticas.

Además de estas plantas beneficiosas para desintoxicar y limpiar el hígado, podemos complementar su uso con alimentos para limpiar el hígado de forma natural.

Como desintoxicar el higado con aceite de oliva

Como desintoxicar el higado con aceite de oliva

Como desintoxicar el higado con aceite de oliva

El hígado es un órgano que cumple funciones muy importantes, por ello es fundamental que trabaje correctamente. Si esto no sucede todo el organismo se ve afectado. Por ello, si te interesa proteger tu hígado y que mejore su funcionamiento, te resultará interesante conocer cómo desintoxicarlo aprovechando las propiedades del aceite de olivaen un remedio natural y casero.

El hígado es el órgano responsable de sintetizar proteínas, colesterol, desintoxicar la sangre, fabricar glucógeno, producir bilis, etc. Por todo esto, es importante cuidarlo y protegerlo, y para ello que mejor que conocer cómo desintoxicar el hígado, preparando un remedio natural a base de aceite de oliva.

Remedio natural para proteger el hígado


Ingredientes

La preparación es muy sencilla, sólo tienes que procesar todos los ingredientes y colocarlo en una botella de vidrio oscura. Una vez listo, sólo necesitas saber cómo llevar a cabo esta cura.

Para obtener las propiedades para desintoxicar el hígado, esta cura se debe realizar durante 14 días consecutivos. Incluso se recomienda realizarla en los cambios de estación, y en la fase lunar de cuarto creciente.

Tanto el aceite de oliva, como el ajo, la naranja y el limón, son todos alimentos con propiedades medicinales que pueden proteger a tu hígado y desintoxicarlo para que funcione mejor.

Asimismo, si te interesan los remedios caseros para cuidar tu hígado, existen muchas plantas medicinales con propiedades beneficiosas para este órgano.

Recuerda que la alimentación rica en grasas y azúcares, así como también el alcohol perjudican al hígado, por ello mantén una dieta sana y sin alcohol. Esto es fundamental para mantener saludable al hígado.

Fuente: plantasparacurar.com