Beneficios para la salud de cultivar nuestro propio huerto

Beneficios para la salud de cultivar nuestro propio huerto
Beneficios para la salud de cultivar nuestro propio huerto

Cultivar nuestro propio huerto produce beneficios para nuestra salud tanto física como mental según numerosos estudios.

Jardinería ecológica

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Accesorios de jardinería biodegradables.

Para que sus plantas crezcan sanas y libres de sustancias químicas.

Entre los beneficios que produce esta saludable práctica podemos destacar los siguientes:

Reduce el estrés: según un estudio realizado en Holanda, la horticultura ayuda a reducir el estrés mejor que la mayoría de las actividades relajantes.

Mejora nuestra salud física: cuando cultivamos nuestro huerto realizamos una gran variedad de movimientos que producen beneficios en distintas partes de nuestro cuerpo. Además, al ser una actividad que se realiza al aire libre, nos permite respirar aire fresco y disfrutar de los beneficios de tomar el sol.

Es ideal para prevenir la osteoporosis en mujeres: según un estudio de la Universidad de Arkansas, el ejercicio que supone el mantener y cultivar nuestro huerto hace que las mujeres que practicaban esta actividad tenían menos riesgo de padecer osteoporosis que aquéllas que practicaban otro tipo de ejercicio como la natación, aerobic o footing.

Mejora la salud mental: la conocida como terapia horticultural se ha desarrollado para ayudar a personas con desórdenes psiquiátricos. Según diversos estudios, las personas que padecen cualquier tipo de demencia o ansiedad experimentan una sensación de calma después de practicar la horticultura.

Ayuda en la pérdida de peso: el ejercicio que se realiza al cultivar nuestro huerto nos ayuda a bajar de peso, con la ventaja de que no se trata de un ejercicio rutinario y tedioso, por lo que es más fácil mantener una constancia y continuidad en el tiempo.

Beneficia nuestra alimentación: no cabe duda de que las frutas y verduras que cultivemos en nuestro propio huerto son las más frescas que podemos consumir, además de ser los mejores alimentos que podemos comer. Por otro lado existen muchos estudios que demuestran que las personas que cultivan sus propios huertos consumen más frutas y verduras que las que no lo hacen.

Si a estos beneficios que aporta a nuestra salud el cultivo de nuestro propio huerto unimos el ahorro que económico que supone, no nos queda ninguna excusa para no leer nuestro artículo sobre Consejos para hacer un huerto ecológico en cualquier lugar y ponernos manos a la obra.

Cómo hacer un huerto en tu terraza, ventana, balcón o patio

 

Cómo hacer un huerto en tu terraza, ventana, balcón o patio
Cómo hacer un huerto en tu terraza, ventana, balcón o patio

Sembrar nuestros propios alimentos además de ser excelente para nuestra salud, nos permite contribuir de manera directa en la protección del medio ambiente y en la lucha contra el cambio climático y el calentamiento global.

Cultivar tus propios tomates, zanahorias o melocotones en la ciudad es más fácil de lo que parece. No necesitas enormes extensiones de terreno ni grandes inversiones de dinero para crear tu propio huerto urbano, sólo un balcón o una terraza y muchas ganas de cuidarlo. Te damos las claves para que sepas cómo preparar tus propios cultivos en casa.

Pasos para hacer un huerto urbano

1. Elegir el lugar: Una terraza, ventana o balcón puede convertirse en un lugar perfecto para cultivar las plantas. Lo más aconsejable es que el huerto esté situado en una zona iluminada, orientado hacia el sur para aprovechar el máximo número de horas de sol (8-10 horas de luz). Y si es posible, que esté protegido de las corrientes de aire.

2. ¿Qué plantamos? Al principio es recomendable iniciarse con cultivos fáciles que no nos den demasiados problemas. Darán mejores resultados aquellos cultivos a los que no le afecten graves enfermedades y plagas, que tengan un ciclo corto, que se puedan cultivar durante casi todo el año y que sean cultivos de fácil manejo. Especies como acelgas, lechugas, rábano, ajo y cebollas cumplen estos requisitos.

3. Recipientes. Según las dimensiones de tu balcón, terraza o patio habrá que elegir un tipo de maceta o contenedor diferente para instalar el huerto. Entre 7 y 15 centímetros de profundidad se puede plantar casi de todo (zanahorias, tomates, judías, maíz, guisantes, calabazas, rábanos, berenjenas, pepinos, albahaca, menta…), ya que las raíces no requieren mucho volumen si tienen suficiente agua, aire y nutrientes. Los maceteros de barro, aunque son más pesados, son mejores que los de plástico porque respetan la temperatura de la tierra. Las jardineras o la mesa de huerto son otras buenas opciones. Lo importante es que tengan un buen sistema de drenaje.

La siembra. Existen dos formas básicas de siembra: sembrar directamente al huerto o sembrar en contenedores pequeños para después trasplantarlos al huerto, lo que se conoce como plantel. Hay hortalizas como el rábano, la zanahoria o el nabo que no se pueden trasplantar y obligatoriamente se deben de sembrar. Otras hortalizas como la lechuga, la cebolla o el tomate, aunque se pueden sembrar directamente, es aconsejable trasplantar el plantón.

4. El transplante. Lo más importante durante el transplante es no estropear las raíces de la planta y hacer un agujero lo suficientemente grande. El siguiente paso es presionar ligeramente el sustrato alrededor de la planta transplantada y regar a continuación con una regadora.

5. El sustrato. Un buen sustrato asegurará el éxito de la huerta. El más recomendado es el compost, un sustrato de origen 100% orgánico que contiene una mezcla de restos forestales y estiércol. Puedes incluso hacer tu propio compost en casa. Entre sus ventajas destaca su capacidad de almacenar agua y nutrientes que la tierra posee, algo fundamental ya que en nuestro huerto, las plantas tendrán poca profundidad de sustrato para que las raíces busquen el alimento. Además, el sustrato orgánico pesa hasta tres veces menos que la tierra normal y, por lo tanto, carga mucho menos la mesa y la terraza.

Cómo abonar 
Las plantas se alimentan de los nutrientes minerales que hay en el sustrato y que extraen mediante sus raíces. Los más importantes son el fósforo, el nitrógeno, el potasio, el magnesio, el manganeso, el boro, el cobre, el molibdeno y el hierro. Al principio no será necesario añadir ningún abono, pero con el tiempo, los nutrientes se agotarán y habrá que añadir más compost. Se recomienda abonar al menos dos veces al año.

Cómo regar 
El riego es una de las claves para el éxito de nuestro huerto en casa. Para regar con precisión, se recomienda instalar un sistema de riego por goteo. Sabremos que el riego ha finalizado cuando comience a salir agua por debajo de la mesa. La frecuencia del riego depende de la época del año y de la cantidad de plantas que hay en el huerto. Por ejemplo, en verano es necesario regar dos o tres veces al día.

Control de plagas 
Se debe observar el huerto para detectar las posibles plagas lo antes posible. Para combatirlas, no es recomendable utilizar tratamientos químicos ya que generalmente son tóxicos y no respetan los enemigos naturales de las plagas. Algunas de las plagas más habituales son: los pulgones, las larvas defoliadoras o el oidio.

Ya conoces las claves de cómo crear tu propio huerto urbano. ¿Te animas a empezar?

Fuente: diarioecologia.com

Del Huerto al Barrio

Del Huerto al Barrio

La agricultura ecológica ya no tiene que demostrar más los beneficios que conlleva para la salud humana y para el medioambiente. Los productos ecológicos frescos son fáciles de producir y no deberían ser exclusivos de quienes pueden pagarlos. En muchas ciudades los alimentos ecológicos o no llegan o están prácticamente reservados para una minoría. Por ello es necesario acercar la agricultura tradicional a los centros urbanos y especialmente a los barrios más desfavorecidos para ayudar a los ciudadanos a llevar una alimentación saludable y asequible. Esta es la idea del colectivo francés “Del Huerto al Barrio”, una asociación de la ciudad de Saint Etienne formada por agricultores y asociaciones de vecinos que practica el abastecimiento solidario de alimentos, una alternativa de bajo costo a los grandes supermercados.

El colectivo “Del Huerto al Barrionace con el objetivo de permitir al mayor número posible de personas, incluyendo a quienes sufren precariedad económica, el acceso a una alimentación sana. Sus cestas llevan ya cinco años cumpliendo con este cometido. El proyecto pretende ser un complemento a los grupos de consumo AMAP (asociación para la defensa y mantenimiento de la agricultura tradicional), que en Saint Etienne son ya 11. Del Huerto al Barrio es un proyecto solidario creador de empleo que pretende llegar a un mayor número de personas, incluyendo a los más desfavorecidos.

A diferencia de las AMAP, que se basan en el apoyo directo de los consumidores a los agricultores, a quienes se les paga por adelantado, Del Huerto al Barrio nació con la voluntad de crear empleo. De esta forma, los envíos son realizados por empleados de los barrios. Además de las ayudas recibidas por instituciones públicas, este proyecto de economía solidaria se apoya en los consumidores, apelando a su solidaridad. Estos participan en el mantenimiento de la estructura empresarial de la asociación en la misma proporción que los productores. La idea es que los consumidores colaboren con los gastos en función de sus ingresos. Según un portavoz del proyecto, “nuestro objetivo es proveer de cestas con productos agrícolas de alta calidad a toda la ciudad y a todos los públicos a precios accesibles”.

Todos los productos de las cestas son locales y se cultivan en los huertos de la periferia. En su distribución y preparación participan varias asociaciones del barrio, las cuales ceden locales y llevan a cabo tareas de sensibilización, charlas sobre el proyecto y la importancia de la soberanía alimentaria, el empleo local, talleres de cocina, etc.

El agricultor al reencuentro del barrio

Vivir al ritmo de los agricultores no es fácil, pero se percibe una evolución de la mentalidad del ciudadano. Según un agricultor que participa en el proyecto, “la gente viene con su propia cesta, hemos superado la primera etapa del problema del embalaje”. Cuando se celebra el reparto de cestas siempre hay un agricultor disponible para informar a los consumidores y para responder a las preguntas que estos formulen. Se trata de agricultores que participaron en la creación del proyecto Del Huerto al Barrio y que, por tanto, creen firmemente en él. Según afirma la organización, esta es la única forma de asegurar su funcionamiento. Para que las cestas puedan llegar al mayor número posible de personas, Del Huerto al Barrio se diferencia de otras asociaciones de agricultores y consumidores en que los precios varían en función de los ingresos del consumidor, que se compromete a adquirir las cestas por un periodo mínimo de 6 meses. De esta forma, el proyecto se enmarca en la economía solidaria.

Del Huerto al Barrio cuenta con 24 agricultores, la mitad de los cuales posee el certificado ecológico oficial. El resto o bien está en proceso de conversión o practica un tipo de agricultura tradicional de bajo impacto. Todos los huertos están abiertos a quienes deseen visitarlos, lo que fomenta la relación entre el productor y el consumidor.

Con Del Huerto al Barrio ayudamos a los agricultores a mantener unos precios concertados. Charlamos con ellos, los relacionamos con otros productores y con consumidores con el objetivo de que evolucionen en su actividad con la ayuda de los consejos y experiencias de los demás”, comenta un portavoz del proyecto.

Consumidores, productores y militantes asociativos se esfuerzan cada semana en colegios y empresas en su tarea de información sobre el proyecto para captar más consumidores y poder de esta forma ampliar el proyecto y garantizar el trabajo de los agricultores adheridos. Del Huerto al Barrio cuenta con 150 familias de consumidores y esperan, en 2013, haber alcanzado las 600 y los 30 productores. Más información en delafermeauquartier.org

Fuente: ladyverd.com

Consejos para hacer un huerto ecológico en cualquier lugar

Consejos para hacer un huerto ecológico en cualquier lugar

No hay nada como disfrutar de los frutos de su trabajo. Recoger los tomates y las verduras que ha estado esperando que crezcan durante semanas, le puede producir una sensación de orgullo casi como la de ser padre.

La jardinería, como todas las habilidades, requiere tiempo para desarrollarse. Ni siquiera hay un estándar a seguir. Cómo se desarrollará su huerto dependerá de los recursos de que disponga y cómo quiera utilizarlos.

La jardinería como hobby

La creación de un huerto no es muy complicado. De hecho, la producción de su propia comida y alimentar a su familia en el proceso puede ser divertido y una manera económica de empezar su participación en la producción de alimentos. Así enseñará a su familia el valor de la autosuficiencia y la seguridad alimentaria.

Usted puede disfrutar de esta aventura como un hobby y una forma de hacer ejercicio físio, lo que contribuye al mantenimiento de la salud mental. Como una forma de hacer su propia contribución personal, es una deliciosa manera de ganar dinero extra. Las siguientes son algunas técnicas que puede utilizar en el diseño de su proyecto de agricultura ecológica:

1. Evite el uso de productos químicos – En la agricultura ecológica no se utlizan productos químicos como herbicidas, pesticidas e incluso fertilizantes. Las plantas crecen sin la intervención de sustancias químicas, lo que permite una manipulación segura del huerto al plato y se garantiza un rendimiento nutritivo y saludable. Por otra parte, al no utilizar productos químicos, le supone un ahorro a la vez que mantiene un ambiente seguro.

2. Aprovéchese de la “lucha biológica” – En la naturaleza, la agricultura puede aprovecharse de los organismos que son depredadores naturales de los parásitos y son aliados de las plantas. Los insectos como las mariquitas y las crisopas se alimentan de pulgones, mientras que las ranas y los pájaros comen insectos, caracoles y gusanos. Acogiendo con beneplácito a estos animales en su huerto contribuirá a crear un ecosistema saludable que asegure que sus verduras estén libres de toxinas.

3. Preservar los setos y matorrales, sembrar a lo largo de los bordes para ofrecer refugio y alimento a los animales e insectos útiles para su huerto – Para aprovechar las ventajas de la “lucha biológica”, proporcionar el entorno necesario para que los insectos y los animales que se alimentan de las plagas puedan encontrar refugio y alimento. Preservar los setos y matorrales anima a estos predadores beneficiosos a permanecer en su propiedad y ayudarle en sus esfuerzos por una agricultura ecológica. Esta relación simbiótica mutua puede ayudar a los agricultores a mejorar su rendimiento mientras que proporciona un equilibrado y sostenible ecosistema respetuoso con la naturaleza.

4. Utilice la rotación de cultivos – El cultivo de la tierra agota los nutrientes. Es por tanto necesario dejar un tiempo de barbecho para que el suelo pueda recuperar lo que había perdido después de una temporada de cultivo. Este método permite una simplificación de la agricultura ecológica, ya que puede proporcionar algunas ventajas naturales. El intercambio en el cultivo de diferentes plantas es rentable porque le evita el control de plagas y la prevención de enfermedades.

5. El uso de fertilizantes naturales. La naturaleza tiene sus propios fertilizantes. Estos fertilizantes pueden ser de origen animal como el estiércol o de origen vegetal como el abono verde o los restos orgánicos de la cocina. Los fertilizantes ayudan a retener los nutrientes del suelo. Por otra parte, la introducción de leguminosas, cuyas raíces contienen bacterias que convierten el nitrógeno del aire en nitrógeno soluble, en la rotación de cultivos permite mantener la fertilidad del suelo intacta.

6. Controlar las condiciones estacionales – Manteniendo la atención sobre el medio ambiente se puede elegir el tiempo idóneo para llevar a cabo los tratamientos contra ciertas enfermedades que afectan a las plantas, lo que conlleva el uso de los productos necesarios en el momento adecuado, ahorrando dinero, tiempo y esfuerzo.

7. Considere el uso de camas elevadas– Este método es beneficioso para evitar el dolor de espalda y puede ayudar a mantener a raya las malas hierbas, mientras que ahorra espacio para otros usos. Las camas elevadas significa que usted no tiene que caminar sobre sus plantas, y no deben tener más de un par de metros. Se puede llegar a cualquier lugar de la cama sin pisar el suelo y una vez hecho, el huerto no requiere excavación.

La jardinería  ni es un concepto nuevo ni es una moda pasajera. Es el medio más antiguo y más práctico para la producción de alimentos. Las hortalizas ecológicas son más bonitas, más sanas y más sabrosas que las no orgánicas. Además, no sólo se beneficia usted, también el medio ambiente, así como los animales que viven de la tierra, lo que da lugar a un ecosistema equilibrado y sano.

Hortelanos buscan huerto: ¿Moda o necesidad?

Hortelanos buscan huerto
Moda o necesidad, el caso es que ya está aquí el movimiento de huertos compartidos, en el que hortelanos y/o aprendices buscan huertos para su entretenimiento o consumo propio y los propietarios de terreno quien los cultive. La iniciativa en España la abandera, entre otros, la ONG Reforesta, declarada de utilidad pública.

Su secretario, Santiago Cuerda, ha explicado a Efe que “HuertosCompartidos.es” pretende servirse de internet para poner en contacto a todas aquellas personas que quieren cultivar sus propios alimentos con aquellas otras que disponen de parcelas.

El proyecto, que se mira en el espejo del exitoso programa británico “Landshare”, apenas tiene en España un mes de vida y ya cuenta con decenas de personas interesadas en el mismo, especialmente de futuros hortelanos que buscan tierra.

El “cuello de botella” en estos momentos está en la falta de propietarios que ofrezcan sus terrenos, y para ello, ha indicado Cuerda, Reforesta se va a poner en contacto con ayuntamientos, comunidades de vecinos, empresas y polígonos industriales que cuentan con terrenos aparentemente baldíos o infrautilizados.

“No sé si es una moda, o una necesidad”, reflexiona, pero el caso es que ya hay ayuntamientos y redes de particulares que fomentan los huertos urbanos, incluso propietarios que roturan sus parcelas para alquilarlas desde unos 30/40 euros al mes como pequeños huertos.

En la citada página web, los interesados encontrarán un formulario para hortelanos y otro para propietarios, con los que se generan dos bases de datos que se integran en una aplicación de Google Maps.

De tal modo que de forma visual, se puede localizar dónde hay personas buscando terrenos y dónde hay personas o entidades dispuestas a cederlos.

Reforesta se encarga finalmente de posibilitar el contacto entre las partes.

El modelo de contrato, asegura la ONG, regula la actividad del huerto compartido, y ofrece la “suficiente garantía jurídica” para la cesión del terreno y el funcionamiento del huerto.

Pero la idea busca además “la ilusión por poner en marcha nuevos modelos de vida más ecológicos y saludables”.

También se pretende un intercambio de recetas de cocina con hortalizas y verduras ecológicas, para disfrutar más de ellas, y un fin pedagógico para que los niños sepan de dónde vienen las judías.

Reforesta se fundó a finales de 1991. Sus actividades principales se desarrollan en el ámbito de la educación ambiental.

Entre ellas destacan el Programa de Educación Ambiental en La Pedriza y en el embalse de Santillana, en la sierra de Madrid, que lleva a cabo desde 1993 con el patrocinio de la Fundación BP, y la edición de la publicación gratuita El Correo del Medio Ambiente.

“Huellas de Carbono.org” es otro programa de esta ONG para ampliar su compromiso con una civilización baja en carbono.

En esta página, además de informar sobre qué es y cómo se reduce la huella de carbono, se habla de la posibilidad de compensar una parte de las emisiones de gases de efecto invernadero mediante plantaciones de árboles autóctonos, sin olvidar nunca que la mejor forma de combatir el cambio climático es la reducción de emisiones.

Fuente: elfarodigital.es