Cultivar un jardín de hierbas aromáticas y medicinales

Cultivar un jardín de hierbas aromáticas y medicinales

Cultivar un jardín de hierbas aromáticas y medicinales
Cultivar un jardín de hierbas aromáticas y medicinales

Los persas denominaban a los jardines donde cultivaban las hierbas aromáticas y medicinales, los cuales también utilizaban como espacios de recogimiento y tranquilidad, “Paridaeza” (jardín cercado o entre muros), término de donde proviene la palabra “paraíso”, la cual define, de forma sublime, lo que más adelante será conocido por nosotros como “jardín de hierbas”.

Jardinería ecológica

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Para que sus plantas crezcan sanas y libres de sustancias químicas.

El jardín de hierbas, un paraíso
El jardín de hierbas posee ciertas características que vienen establecidas desde la Edad Media por los monjes en sus monasterios, ya que ellos fueron quienes se ocuparon de su cultivo y de preservar ese conocimiento que ha llegado hasta nuestros días.

Las plantas de hierbas aromáticas, en su mayoría, requieren ser podadas muy seguido, tienen raíces superficiales y delicadas, y son de relativa duración. Es por ello que tienen que estar en espacios “enclaustrados”, donde las inclemencias del tiempo no las afecten, y de fácil acceso para su cuidado.

Cultivar un “jardín de hierbas” puede resultar fácil para quien se entusiasme a iniciarlo, pues se puede plantar en pequeñas extensiones de tierra o simplemente en contenedores y jardineras.

Siembra y cuidado.
Su cuidado es fácil; para un mejor rendimiento es importante conocer las características de cada una de las hierbas a sembrar.

Lo primordial es que el jardín tenga un buen drenaje para que el agua no se empoce; y sembrar en una buena tierra, con turba y estiércol, para que se desarrolle a plenitud. Debe fertilizarse poco, máximo, cada mes, conjuntamente con un uso racional de insecticidas, si fuera necesario, ya que son plantas comestibles. Hoy, en nuestro mundo “ecológico” para alejar las plagas se vuelve al antiguo arte de sembrar junto a las hierbas matas repelentes, tales como ajo sociedad y clavel de muerto, para evitar el uso de insecticidas. Su cuido es fácil; para un mejor rendimiento es importante conocer las características de cada una de las hierbas a sembrar. Hablaremos aquí de las más comunes, que podemos dividir en tres grupos. Esto nos permitirá también poder sembrar en un mismo contenedor varias de éstas, si nuestro espacio es pequeño.

GRUPO I: albahaca, perejil, eneldo, cilantro. Son de raíces frágiles, requieren mantener su tierra húmeda y como mínimo 6 horas de luz diaria, mejor el sol de la mañana. Su tiempo de vida es corto y varía según su cuido.

GRUPO II: romero, orégano, salvia, tomillo. Más arbustivas y de tronco leñoso, son las llamadas perennes, es decir, su tiempo de vida es más largo. Requieren de menor frecuencia de riego: hay que esperar a que se seque la tierra entre riegos; y se desarrollan a pleno sol.

GRUPO III: menta, hierbabuena, bálsamo de limón o menta alimonada. Son las llamadas hierbas para infusión. Requieren ser sembradas individualmente ya que sus raíces son muy agresivas. Este grupo requiere de sombra o luz filtrada.

Recolección y usos
Es mejor cortarlas a primeras horas de la mañana, ya que sus aromas están concentrados en sus hojas.

Si quieres sus sabores concentrados en las hojas, poda sus flores, de esta manera no gasta sus energías en el desarrollo de éstas, a no ser que quieras sacar sus semillas para nuevas plantas o usar sus flores para ensaladas.

No dudes en podarlas siempre, esto ayuda a su desarrollo.

Puedes usarlas para condimentar tus comidas e infusiones o congelarlas o deshidratarlas para su conservación.

Fuente: plantas.lapipadelindio.com

5 plantas medicinales para cultivar en tu casa

5 plantas medicinales para cultivar en tu casa

5 plantas medicinales para cultivar en tu casa

Si quieres tener a mano ciertas plantas medicinales para utilizarlas cuando necesites, puedes cultivarlas tu mismo en tu casa, aunque tengas poco espacio. Estas 5 plantas, no necesitan muchos cuidados, pero te pueden brindar muchos beneficios.

No sólo puedes conseguir plantas medicinales en una herboristería, también las puedes cultivar en tu casa, sin necesidad de mucho espacio ni mucho tiempo de cuidado. Hay 5 plantas que, de acuerdo a sus características pueden ser cultivadas en tu hogar.

5 plantas medicinales para cultivar tú mismo

  • Salvia: La salvia te ayudará a mejorar problemas digestivos y para cicatrizar las heridas naturalmente. Esta planta no necesita mucha agua, pero si necesita mucha luz.
  • Aloe vera o Sábila: El aloe vera es una planta que te será de gran utilidad para tratar problemas de piel, para depurar el organismo y para brindar otros beneficios terapéuticos. Esta planta no necesita muchos cuidados, pero crece mejor en climas cálidos.
  • Lavanda: En el caso de la lavanda, además de ser una planta muy aromática y que te asegurará tener un aroma agradable en tu hogar, es una planta que te ayudará a relajarte y reducir la tensión en el ambiente. Esta planta necesita estar al aire libre, aunque puede crecer en lugares reducidos como una maceta.
  • Valeriana: Es una de las plantas popularmente conocidas como relajante y reductora del estrés. Para cultivarla en tu casa sólo debes tener en cuenta que la tierra esté húmeda y que prefiere la sombra al sol.
  • Romero: El romero puedes utilizarlo como condimento y como remedio natural para la salud. Esta planta puede consumirse para aliviar los dolores de cabeza y aliviar la tos. Esta planta puedes cultivarla en una maceta, le gusta el sol y la tierra drenada, y en invierno puedes tener esta planta en el interior de tu casa.

Todas o cada una de estas 5 plantas puedes tenerlas al alcance de tu mano, sólo necesitas ganas y un poco de espacio para cultivarlas.

Fuente: plantasparacurar.com

Usos medicinales y aplicaciones curativas de la hierbabuena

Usos medicinales y aplicaciones curativas de la hierbabuena

Usos medicinales y aplicaciones curativas de la hierbabuena

La planta de hierbabuena, también conocida como menta verde, cuyo nombre científico es Mentha spicata posee múltiples usos y aplicaciones medicinales. La hierbabuena posee propiedades antiespasmódicas, ya que actúa estimulando la secreción de bilis.

Debido a esta propiedad es muy útil para tratar casos de diarrea, tanto en niños como en adultos, también resulta recomendada su aplicación para aliviar cólicos estomacales.

Además, la planta de la hierbabuena posee propiedades carminativas, ya que favorece la eliminación de gases acumulados en el tubo digestivo, resultando muy útil para tratar casos de meteorismo y flatulencias.

La hierbabuena posee propiedades antidismenorreicas, por lo cual resulta muy recomendada para tratar menstruaciones que presenten un dolor excesivo. Además, la hierbabuena es un sedante suave, por lo cual es muy buena para tratar casos de nerviosismo, también situaciones de ansiedad, o dificultades al dormir.

Debido a las propiedades analgésicas de la hierbabuena, es muy utilizada mediante aplicación externa para disminuir el dolor de una contusión o herida, además mejora la circulación sanguínea en la zona afectada, ayudando a que se desinflame.  Por otra parte, la hierbabuena posee propiedades antisépticas, por lo cual al ser aplicada sobre heridas, actúa disminuyendolas posibilidades de que éstas se infecten.

PLANTAS MEDICINALES. Exigimos que sean ecológicas.

PLANTAS MEDICINALES. Exigimos que sean ecológicas.

Plantas medicinales ecológicas
Si queremos mantener el equilibrio de nuestra salud utilizando plantas medicinales, éstas deben ser ecológicas.

PLANTAS MEDICINALES. EXIGIMOS QUE SEAN ECOLÓGICAS

El retorno a las plantas medicinales como terapia curativa sigue siendo un hecho en nuestro país y, más todavía, en países como Francia, Bélgica, Dinamarca… Pero no todas las plantas medicinales son biológicas. Son las que más garantizan unos principios activos que pueden restablecer el equilibrio perdido de la salud.

Según una encuesta del Centro de Investigación sobre Fitoterapia (INFITO), uno de cada tres españoles confía en las hierbas medicinales para curar patologías como irritaciones de la piel, dolores de cabeza, dolores de estómago… En los países más desarrollados, ya es casi el 50% de la población la que acude a la homeopatía, las plantas medicinales, la medicina tradicional china, el ayurveda… En el último año, el consumo de preparados homeopáticos aumentó en España de un 10 a un 15%. El 1% de las ventas en farmacias en el estado español corresponde a este tipo de preparados.

MÁS PLANTAS EN PEDIATRÍA
Cada vez son más los padres que regresan a la medicina natural a la hora de tratar a sus hijos. Los efectos secundarios de los fármacos convencionales, las terapias agresivas, las sospechas sobre muchos medicamentos, las reacciones negativas a algunas vacunas… conlleva que cada vez sea mayor el número de padres que busca en la fitoterapia formas de prevenir y combatir los diversos problemas de salud que puedan afectar a sus hijos. En pediatría, la práctica ausencia de efectos secundarios ha hecho que se use cada vez más la fitoterapia “bio”. “Esta situación se ha visto favorecida por la notificación de la incidencia de efectos adversos en niños tras la administración de algunos medicamentos de síntesis. Por eso, se buscan alternativas para evitar estos inconvenientes”, explica Teresa Ortega, vicepresidenta del Centro de Investigación sobre Fitoterapia (INFITO) y profesora de Farmacología de la Universidad Complutense de Madrid.

PRUEBAS CONTUNDENTES
Las pruebas de la eficacia de las plantas medicinales, cuando son administradas correctamente, son absolutamente incontestables. Tal es el caso del ginkgo, por ejemplo, muy útil en problemas de Alzheimer y otras demencias seniles. También la stevia es muy recomendable para los que padecen de diabetes. Las plantas siempre se han empleado para el tratamiento de alteraciones y patologías leves y no tan leves, tales como las digestivas (anís estrellado, manzanilla, tomillo); trastornos no graves del sistema nervioso central, como insomnio, nerviosismo o ansiedad (melisa, espino blanco, pasifl ora, valeriana); procesos inflamatorios y alteraciones de la piel (árnica, onagra); prevención y tratamiento de afecciones respiratorias, como los resfriados (equinácea, eucalipto) y alteraciones metabólicas, como el sobrepeso (plantago, glucomanano y ajo). Sin embargo, la Administración y la Seguridad Social en nuestro país todavía no están por la labor. En Francia y Alemania, por ejemplo, ya nos llevan mucha diferencia. En Alemania, según diversos medios, casi el 60% de las prescripciones médicas corresponden ya a productos fitoterápicos que financia, en parte, la Seguridad Social. En nuestro país, crece el interés por estas alternativas desde diversos sectores “oficiales”, pero, a la hora de la verdad, todavía estamos muy lejos de los estándares europeos.

QUE SEAN “BIO”
Para estar seguros de su eficacia y de su inocuidad, las plantas medicinales deben ser biológicas. O bien las adquirimos en los establecimientos del ramo con el aval pertinente. O bien las recogemos nosotros en el campo o gente de nuestra confianza. O bien las cultivamos en huertos, terrazas, patios… ¿Por qué? Porque los estudios demuestran que las plantas orgánicas son las que tienen los principios activos más fuertes. Y, por otro lado, porque los preparados de plantas medicinales no “bio” pueden llevar conservantes o ingredientes de dudosa calidad y eficacia. E incluso pueden haber sido irradiados para que las plantas medicinales no sufran con hongos ni germinen en todo el tiempo que estarán conservadas.

Sergi Palau Tordera

Fuente: Vidasana.org