Amandín bebidas vegetales de Teff, Espelta, Chufa, Arroz…Bebe salud

Amandín bebidas vegetales de Teff, Espelta, Chufa, Arroz…Bebe salud

Amandín bebidas vegetales de Teff, Espelta, Chufa, Arroz...Bebe salud
Amandín bebidas vegetales de Teff, Espelta, Chufa, Arroz…Bebe salud

Las bebidas vegetales son alimentos que proceden de una fuente vegetal, tienen un aspecto similar a la leche de origen animal pero no son un producto lácteo, aunque popularmente se las denomine como tales: leche de soja, leche de almendra….. Se elaboran a partir de ciertas variedades de frutos secos, cereales y semillas mezcladas con agua y, a veces, con otros ingredientes para mejorar su sabor y valor nutricional.

¿Qué beneficios nos aportan las bebidas vegetales?

Evidentemente, dada la gran variedad de bebidas vegetales, cada una de ellas tiene sus propiedades y nos aportan una serie de beneficios en función de la fuente vegetal de la que procede. Veamos algunas de ellas

Bebidas vegetales de Teff

Teff
Teff

El Teff es un cereal milenario que no contiene gluten, posee unas excepcionales propiedades nutricionales y entre sus características destacaremos que es rico en fibra alimentaria y hierro, además de proteínas, calcio y contiene los ocho aminoácidos esenciales.

Su sabor es suave y posee propiedades espesantes, por lo que es un buen sustituto de la harina de trigo en todo tipo de recetas. Prueba la  Bebida de Teff ecológica Amandín.

Bebidas vegetales de Espelta

Espelta
Espelta

La espelta es un cereal que se ha puesto de moda en los últimos años gracias a los beneficios que proporciona: es una gran fuerte de energía, favorece la digestión, mejora el estado general de la piel y, gracias a sus nutrientes, repara los tejidos del organismo. Para el desayuno o la merienda Bebida de Espelta Amandín.

Bebidas vegetales de Chufa

Chufas
Chufas

¿Quién no conoce la horchata de chufa valenciana?. Además de su conocido sabor y propiedades refrescantes para los días calurosos, la horchata de chufa es una bebida energética y nutritiva, que por su alto contenido en ácido oleico ayuda a reducir el colesterol y los triglicéridos. En invierno también puede tomarse fría o caliente con café, cacao, malta, cereales…

Bebidas vegetales de arroz

Bebidas vegetales de arroz
Bebidas vegetales de arroz

Las bebidas vegetales de arroz contienen más carbohidratos que la leche de vaca, además de no contener lactosa y ser bajas en colesterol. Sin embargo tienen menos proteínas y calcio que la leche de vaca, por lo que se suelen enriquecer o mezclar con otros cereales o frutas.

Bebidas vegetales de Avena

Avena
Avena

Las bebidas hechas con avena tienen un sabor suave y ligeramente dulce. Respecto a sus propiedades, son ricas en vitaminas, minerales y en calcio, sorprendentemente, aunque no contiene lactosa, la bebida de avena contiene el mismo calcio que la leche de vaca entera, unos 120 mg por cada 100 ml.

Existen otros tipos como la soja, almendras, bebida de kamut……Consulta nuestra sección de bebidas vegetales

 

Elixir Natural, agentes Vegetales

Elixir Natural, agentes Vegetales

Elixir Natural, agentes Vegetales

La naturaleza es un inmenso laboratorio botánico que, desde la Antigüedad, ofrece al hombre sus poderes curativos y reparadores.

Las propiedades beneficiosas que de ella se extraen van en aumento y, hoy en día, algunos de esos productos se convierten en auténticos elixires de juventud, tratados mediante avanzados procesos de biotecnología.

Praderas, bosques, huertos y fondos marinos se convierten en auténticas despensas para los laboratorios cosméticos. La eficacia de los preparados con sustancias naturales viene avaladas desde la Antigüedad. La belleza de Cleopatra se atribuía a sus baños en gel de aloe y leche de burra y el brillo y la tersura del rostro de Luis XIV a sus limpiezas con vino y mascarillas con la pulpa de la uva.

Plantas beneficiosas

La tierra con sus miles de especies vegetales, con propiedades cosméticas extraordinarias, constituye una verdadera fuente de bienestar. Las plantas contienen una gran cantidad de sustancias activas, vitaminas y oligoelementos, ya sea en hojas, raíz, flor, tallo o tronco. Sus múltiples virtudes hidratantes, reafirmantes, tonificantes y drenantes, protegen la piel y le aportan nutrientes. Firmas como La prairie, Clarins, Nuxe, Decleor, Oriflame, e Yves Rocher apuestan por los beneficios naturales para elaborar sus fórmulas más novedosas.

A continuación algunos ejemplos de los beneficios de las plantas:

Rosa mosqueta: Sus usos y aplicaciones van desde la regeneración de tejidos dañados, el retardo en la aparición de líneas de envejecimiento prematuro, y la prevención en la formación de arrugas, hasta el tratamiento de piel afectada por quemaduras o expuesta a radioterapia.

Aguacate: Fruto de origen tropical, su pulpa se utiliza por sus propiedades relajantes y suavizantes.

Centella asiática: Es usada como hierba medicinal en medicina ayurvédica y medicina tradicional china. El empleo de la centella asiática en trastornos de la piel como la celulitis la ha transformado en una de las plantas más conocidas que actuarían en la corrección de los problemas cutáneos, y su utilización como un “agente infalible” para la celulitis se ha difundido en forma notable.

Vainilla: posee un principio activo fotoprotector.

Aloe: Su nombre proviene de la palabra árabe “Alloeh” que significa sustancias amargas y brillantes. Los egipcios, romanos, griegos, indios y chinos le dieron múltiples utilizaciones cosméticas. El zumo de la hoja se utiliza en la actualidad para proteger la piel de las agresiones del medio ambiente. Tiene propiedades hidratantes, relajantes y suavizantes.

Jengibre: Planta originaria de China, en la Edad Media era muy apreciada como especia. En Francia, en el siglo XVI, se decía que levantaba el ánimo, fortalecía el estómago y permitía resistir a los venenos, Hoy, el jengibre se conoce como un tónico aromático con grandes propiedades estimulantes.

Menta: es una de las plantas medicinales más antiguas y aún se sigue utilizando por su acción calmante y antiséptica de su aceite esencial.

Loto: planta de la costa africana cuyas propiedades cosmetológicas consisten en suavizar las piel y descongestionar los tejidos.

Ginkgo biloba: es un árbol prehistórico, el único superviviente de la familia que tuvo su apogeo en la Era Secundaria. Sus hojas son ricas en activos antioxidantes que impiden la formación de los radicales libres.

Hamamelis: pequeño árbol originario de Norteámerica con propiedades astringentes y protectoras de los vasos sanguíneos.

Lavanda: tienen propiedades astisépticas, relajantes y antiflamatorias.

Geranio: es muy rico en aceites esenciales y se utiliza por sus propiedades relajantes y astringentes.

Perejil: Contiene propiedades útiles para el equilibrio mineral y vitamínico del cuerpo, ya que es muy rico en vitamina C y A, así como en hierro, calcio y magnesio. En cosmética se utiliza para tonificar la epidermis y aclarar la tez.

Extracto de Uva: es un poderoso antioxidante hidrofílico que se acumula en los tejidos ricos en glucosaminoglicanos y proteínas, es decir nuestra piel. Rico en sustancias como los polifenoles, taninos, calcio, potasio, vitaminas A, B1, B2, azúcares (fructosa, glucosa), celulosas, pectinas, enzimas, etc.

Castaño de Indias: originario de los Balcanes, su corteza se utiliza para combatir problemas de circulación y el extracto de su fruto, la castaña, se utiliza para dar brillo al pelo y elaborar jabones.

Tomillo: Planta típica mediterránea, se utiliza tanto por sus propiedades culinarias como terapéuticas. Posee propiedades estimulantes, tonificantes y refrescantes.

Aceites puros vegetales: Son obtenidos siguiendo la tradición de nuestros antepasados mediante un prensado en frío directamente de la planta. Utilizados para el cuidado de la piel, el cuerpo y el cabello.

La actual cosmética que tiene al mundo vegetal como fuente originaria nada tiene que ver con las antiguas pócimas que elaboraban las generaciones de siglos anteriores. La investigación en los laboratorios y los últimos avances de la ciencia ha permitido extraer todos los activos de las plantas para preparar cosméticos revolucionarios que actúan sobre la piel con verdadera eficacia.

Botica marina, las algas

El mar es una fuente de salud inagotable, gracias a su increíble riqueza en elementos necesarios para el organismo humano. No sólo es beneficioso bañarse en la playa o acudir a un centro de talasoterapia; el océano esconde también una flora y fauna que ofrecen propiedades curativas y regenerativas para el cuerpo humano.

La incesante investigación científica ha hecho posible que la cosmética marina disfrute del reconocimiento y prestigio que certifica el constante incremento en su volumen de ventas.

La aplicación cosmética de las algas es muy popular. Estos organismos vegetales están compuestos básicamente por proteínas, una alta concentración de sales minerales y vitaminas (A, B, C, D, E, F) y en algunas de variedades -mas de 25.000 reconocidas- se localizan altas proporciones de yodo. Este oligoelemento es capaz de penetrar en los adipocitos y romper las moléculas de grasa, por lo que es un imprescindible activo anticelulítico.

La profundidad del hábitat de las algas define sus diferentes propiedades y colores. En las zonas más superficiales aparecen las verdes y azules. En zonas medias de profundidad, las pardas o marrones, y en el fondo, las rojas. Las más usadas en cosmética son:

Spirulina: alga azul, rica en vitamina A que tiene propiedades regenerativas.

Laminaria: alga marrón con un alto contenido en yodo, glicerina y vitamina C.

Fucus: Se trata de una de las algas más populares, es parda y posee grandes dosis de vitamina C. Combate la grasa, facilita la circulación y es la más usada para los tratamientos anticelulíticos.

Liquen: es un alga roja rica en oligoelementos y sales minerales, por lo que es idónea para hidratar y descongestionar la piel.

Coralina: alga roja muy porosa que se utiliza en los tratamientos solares.

Gigartina: Alga roja utilizada para masajes reductores, anticelulíticos y con propiedades tensoras.

Wakame: el alga wakame es de color parda y de origen asiático conocida por su efecto tensor.

Chondrus crispus: alga roja que vive en las aguas frías y agitadas del mar de Iroise (que baña las playas de Bretaña, Francia) y es muy abundante en la costa atlántica desde Noruega hasta Gibraltar. La cosmetología la utiliza por alto contenido en sales minerales, oligoelementos, proteínas y vitamina D.

Las envolturas de algas son fantásticas para hidratar y suavizar la piel. Sus principios activos penetran en la epidermis y llegan a reducir lípidos y devolver la tersura a la epidermis. Se aplican sobre el cuerpo en forma de pasta caliente y se dejan actuar durante veinte minutos, o bien se toman baños de algas.

Pero no sólo del mar se extraen las algas para la cosmética moderna. Los barros o fangos marinos también tienen grandes propiedades regenerativas.

Las conchas de los crustáceos y moluscos micropulverizadas son habituales en las fórmulas exfoliantes y limpiadoras. Del esqueleto óseo del atún, salmón o sardina se extrae la elastina, sustancia que ayuda a mantener firmes las fibras elásticas.

El colágeno, que sirve para hidratar y mantener la tersura de la piel, se consigue de tejidos conjuntivos de los pescados. El prohibitivo caviar, aparte de enriquecer las papilas gustativas, se utiliza para complejos de antienvejecimiento.

Fuente: estetica-natural.com

Cómo hacer leches vegetales caseras

Cómo hacer leches vegetales caseras

Cómo hacer leches vegetales caseras

Son preparaciones sencillas y económicas que se obtienen a partir de semillas y agua. Aportan gran concentración de vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales. Lo ideal es alternar su uso y observar como se asimilan.

Para la preparación se requiere una licuadora, un molinillo de semillas, un colador de malla fina y un trozo de liencillo. Estas leches no se conservan más de 48 horas en la nevera, siendo lo ideal consumirlas dentro de las primeras 24 horas. Utilizar en lo posible agua filtrada o embotellada.

El endulzado es siempre opcional, pudiendo utilizarse miel de abejas, azúcar mascabo ó yerba dulce (stevia rebaudiana). Lo ideal es acostumbrarse a los sabores genuinos. Estas leches pueden complementarse con zumo de frutas o verduras (manzanas, uvas, duraznos, zanahorias, apio, etc). También puede elevarse su tenor graso con la adición de aceites vegetales prensados en frío (oliva, soja, lino, girasol, chía, sésamo). El residuo de la elaboración de estas leches, puede utilizarse para enriquecer masas, rellenos u otras preparaciones.

Principios fundamentales para hacer cualquier tipo de leche:

Recuerde, el primer principio es remojar las semillas o nueces en agua durante un tiempo suficiente como para ablandarlas. Por lo regular unas 10-24 horas serán más que suficientes. Por lo general el agua deberá estar fría o tibia. Algunas veces será caliente. Una vez ablandadas estarán listas para ser molidas ya sea con un procesador de alimentos, con una licuadora (batidora) o cualquier instrumento culinario que pueda fragmentar finamente o moler las semillas.

El segundo principio es el de usar una cantidad apropiada de semillas. Recuerde que de soja hay unas dos mil variedades y que cada una de ellas puede darle un sabor diferente. La más comúnmente usada es la blanca. Si la mezcla le sale muy concentrada, deberá diluirla al gusto.

El tercer principio es ser creativo. Añada frutas al gusto. Recuerde su gusto y el de su familia son únicos. No se desanime. Si está muy concentrado, dilúyalo; si esta muy amargo, añada frutas o miel o cualquier endulzante natural.

Recetario de lácteos vegetales

LECHE DE ALMENDRAS

Leche de almendrasIngredientes:

– quince almendras peladas
– medio litro de agua
Elaboración:
Pelar las almendras y agregar el agua. Dejar 12 horas en remojo y luego licuar todo. Filtrar y endulzar.

Variante: utilizar semillas de girasol, nueces o mezclas.

La almendra es una de las semillas oleaginosas más nutritivas y es altamente alcalina. Contiene proteínas de alto valor biológico, minerales, vitaminas y ácidos grasos esenciales. Aporta más calcio que la leche de vaca: 100g de leche de almendras aportan 252mg de calcio. Esta leche es ideal para el sistema nervioso y muy digestiva (no produce fermentaciones). Se aconseja para los niños, deportistas, embarazadas y madres en lactancia.

LECHE DE ARROZ

Ingredientes:

– una taza de arroz integral
– diez tazas de agua
– cucharadita de sal marina fina
Elaboración:
Lavar y tostar el arroz a fuego mínimo sin utilizar vehículo graso, hasta que se dore. Revolver con cuchara de madera. Agregar el agua y cocinar durante unas 2 horas tapado y a fuego lento. Luego filtrar y endulzar.

LECHE DE AVENA

Ingredientes:

– media taza de avena arrollada
– un litro de agua
Elaboración:

Mezclar la avena con el agua y llevar al fuego hasta que hierva, bajar el fuego al mínimo y cocinar 3 minutos. Al apagar el fuego mezclar bien y dejar reposar 10 minutos. Licuar la preparación y filtrar, exprimiendo bien el filtro.

Esta leche favorece el peristaltismo intestinal y actúa como un gel que suaviza las mucosas intestinales. La avena es sedante y relajante del sistema nervioso. La leche de avena puede utilizarse a nivel externo para trabajar sobre lesiones de la piel, dado que es emoliente. Usar en las enfermedades eruptivas de los niños, eczemas, reacciones alérgicas. Se pueden hacer baños de inmersión poniendo la leche en la bañera, completándola con agua. Al filtrar la leche hacer una masa y utilizar para aplicar sobre la piel como si fuese una esponja.

LECHE DE CEREALES (KOKOH)

Esta leche se usa habitualmente en la escuela macrobiótica. Hay dos formulas principales:

Ingredientes:

– 35 % arroz integral yamaní
– 60 % arroz moti integral
– 5 % semillas de sésamo blanco
– 55% arroz integral yamaní
– 25 % arroz moti integral
– 15 % avena arrollada
– 5 % semillas de sésamo blanco
Elaboración:

Tostar los ingredientes en una sartén a fuego mínimo sin utilizar ningún vehículo graso, hasta que se doren. Revolver a menudo con una cuchara de madera. Mezclar y moler los ingredientes tostados hasta obtener un polvillo fino. Para preparar la leche usar 1 cucharadita y media de polvo en tres cuartos taza de agua la primera semana, para llegar luego a 1 cucharada por cada ¾ taza de agua. Cocinar la leche mezclando bien durante la cocción que se realiza a temperatura media hasta lograr la consistencia deseada (mínimo 20 minutos). Filtrar.

LECHE DE LINO

Ingredientes:

– una taza de semillas de lino
– un litro de agua
Elaboración:

Pasar las semillas por un molinillo y luego licuar con el agua. Dejar reposar 2 a 3 horas, filtrar y endulzar.

Es una leche altamente nutritiva y proteica. Aporta ácidos grasos esenciales, sobre todo los imprescindibles omega 3. Ideal para trastornos intestinales y constipados. Sus mucílagos son una óptima nutrición para la flora intestinal y para proteger las mucosas.

LECHE DE QUINOA

Leche de quinoaIngredientes:

– dos cucharadas de quinoa
– una taza y media de agua caliente
Elaboración:

Remojar el grano al menos dos horas. Llevar a hervor y cocinar a fuego mínimo unos minutos. Colar con un lienzo y endulzar si es necesario.

Esta leche es utilizada en los países andinos para alimentar a los bebés. No resulta alergénica y es muy alcalina y proteica.

LECHE DE SÉSAMO

Ingredientes:

– cuatro tazas de semillas de sésamo integral
– medio litro de agua
Elaboración:

Moler las semillas en un molinillo. Agregarles el agua y licuar bien ambos ingredientes. Dejar macerar unas tres horas, luego filtrar y endulzar. Otro sistema para obtener leche de sésamo consiste en mezclar en la licuadora una taza de manteca de sésamo (tahin) con dos tazas de agua.

Las semillas de sésamo son muy ricas en ácidos grasos esenciales, lecitina, minerales y vitaminas. La lecitina es una grasa fosforada y un nutriente de las células cerebrales. La leche de sésamo tiene más calcio que la leche de vaca: 100g de semillas de sésamo sin tostar contienen 1.125mg de calcio, mientras que dos vasos de leche de vaca contienen sólo 500mg.